ASÍ LO DIJO: “La familia es el producto de las cosas más bellas o las más terribles que hay en la sociedad”.

El primer domingo de marzo se celebra el Día Nacional de la Familia, correspondiendo a este día la magna celebración, El Heraldo de Aguascalientes brinda un sencillo homenaje a las familias aguascalentenses.
En esta fecha tan significativa, el padre Óscar Daniel de San Juan Bautista Martínez Gutiérrez, M.C.R, perteneciente a la Congregación “Misioneros de Cristo Resucitado”, oriundo de Fresnillo, Zacatecas y proveniente de la Diócesis de Guadalajara, Jalisco, compartió una intensa reflexión alusiva al Día Nacional de la Familia.
Explicó primeramente, que la Congregación a la cual pertenece, surgió hace 18 años para responder a las grandes necesidades que hay en el mundo. “Tenemos como carisma promover y reintegrar la dignidad de la persona humana para llevarla a un encuentro con la vida, que es Cristo Resucitado. Actualmente nuestra congregación trabaja con enfermos terminales, de sida, cáncer, hepatitis, tuberculosis y hemos visto que estos son los frutos…hay una raíz que está provocando este tipo de situaciones, llamada la familia, la cual es el producto de las cosas más bellas que puede haber en la humanidad o también de las más terribles”.
Indicó que el sida ha golpeado a millones de personas en el mundo y nace de la falta de afecto y de amor que siente un hijo o una hija, por parte de los padres. “Muchos de los enfermos que tenemos en casa, nos dicen que tuvieron que recurrir al amor o las caricias de un hombre porque no sentían el amor de un padre o de una madre. Muchos de los muchachos homosexuales que atendemos en la congregación nos platican su cruda historia, que en la mayoría de los casos es la AUSENCIA DEL AMOR DE UN PADRE y lo digo así porque no quiere decir que no esté presente, sino lo peor, porque estando no es capaz de decirlo a un hijo (a) que lo ama, abrazarlo, quererlo, cuidarlo, protegerlo… cuando este joven no siente esto en casa, entonces tiene que salir a buscar ese amor y muchos de ellos dicen una frase muy dura que dice: ‘A mí no me importa dar mi cuerpo, con tal de recibir el cariño que necesito’, por eso creo yo que la tarea de LA FAMILIA hoy en día sigue siendo algo muy importante y fundamental, pues sin los padres no se puede vivir, no puede haber una historia, no hay un pasado, un presente y un futuro porque ellos son el pasado, el presente y el futuro de un hijo. Si los padres están sanos, y hablo como sano, un equilibrio bio, psico, social, espiritual, si no tiene ese equilibrio un padre, entonces no está transmitiendo toda esa capacidad que tiene para darle a su hijo, está siendo solamente una especie de mutilación en sus hijos, pues cuando un hijo no crece con toda la afectividad necesaria, entonces el hijo se convierte en un tirano, violento, que odia, que no sólo da su cuerpo, sino que exige el amor que no tuvo en casa, a través de la violencia”.
Refirió que hoy en día las mamás también han dejado el hogar… “dicen que antes la casa olía a sopa, ahora vuele a sopa instantánea. Mamá no está en casa, llegan los hijos de la escuela y tiene que comer solos, si no hay nada para comer en casa ¿entonces que importancia sienten los hijos para con ellos en casa?, muchas mujeres, con el feminismo, han querido igualarse a los hombres y decir que tienen que trabajar y hacer las mismas cosas que hacen los hombres…¡Mujeres!, hay que darse cuenta que ser madre es el trabajo más valioso, menos reconocido y recompensado, es cierto, pero desafortunadamente ellas han querido equipararse a los hombres para poder sentir que valen, cuando su trabajo está en casa, formar a un hijo es la mayor empresa que puede haber, pero hoy las mujeres, me dan la impresión que no quieren ser madres y los hombres no quieren ser papás, pues no quieren enfrentar a los hijos porque ellos hoy han tomado la autoridad de casa, entonces el hijo con un berrinche, manipula a los padres y hace que terminen sometidos a su voluntad y en vez de que los padres sean los que manden, hoy en día, mandan los hijos”.
“La familia se constituyó de una forma extraordinaria, cuando Dios pensó en ese proyecto, pensó en que fueran dos personas, no una sola persona, no le toca solamente al hombre o a la mujer, le toca a los dos.
Explicó que la función de los padres es educar en el amor, “de otra manera estamos mutilando nuestra propia vida y mutilando la de otros, es decir, no estamos siendo libres y no podemos llegar a ser buenos seres humanos, por eso es que hoy en día hay tanta monstruosidad, jóvenes que hacen cosas terribles, abominables, porque crecieron mutilados de afectividad y espiritualidad”
El sacerdote afirmó que hoy los jóvenes se refieren a Dios con despecho, “enojados porque piensan que Dios tiene la culpa de lo que les ha pasado en su familia y por lo tanto los padres tienen que recuperar la espiritualidad de los hijos, si no la recuperan, entonces esta parte materialista, egoísta, se tragará a sus hijos y los hará parte de ese materialismo y como dicen en mi pueblo de Fresnillo, los jóvenes dirán: ‘Más vale tres años como rico que treinta como pobre’, ese es el pensamiento de muchos jóvenes delincuentes que creen que la pobreza es un pecado y no es más que una oportunidad de valorar lo que se tiene y el día que Dios te de a manos llenas, sepas compartirlo con los demás”.
“Dios no elige a cualquiera para ser padre o madre, esa es una vocación maravillosa, única y tener hijos es un don de parte de Dios. Ser padre de un hijo no es una obligación, no es un derecho, es un don, definitivamente”.
Finalmente, quiso compartir tres consejos importantes para LA FAMILIA. El primero: Dedícale tiempo de calidad a tus hijos, en el que puedas saber qué piensa cada uno de ellos, ¿quieres saber en qué se ocupa tu hijo (a)? pregúntale, él tiene las respuestas. Dos: Dedícale tiempo a Dios, ya que el tiempo que le toca lo hemos dejado como un premio de consolación, lo hemos tratado como si fuera un fetiche o un amuleto, hay que dedicarle tiempo a Dios, pero siempre en familia, no solamente solos, no mandes a tus hijos solos a misa, ve con ellos, reza con ellos y aprendan juntos a tener fe y amor en Cristo, y número tres: Dedícale tiempo a tu familia, a todos y cada uno de quienes la integran, especialmente a tu esposa, quien es la que atiende prácticamente el hogar y lleva el peso de éste y de esta manera todo se tornará más fácil, conduciendo una familia hacia el éxito.