Por diversos conductos han ido los conceptos para que dejen de circular los autobuses urbanos por el centro de la ciudad, con el argumento que es la única manera de darle fluidez a los demás automotores, intención que de nueva cuenta se incluye en la Ley de Movilidad del Estado.

En todas las ocasiones que se planteó esa intención hubo un rechazo general, ya que perjudicaría a miles de personas que utilizan diariamente este servicio y sería un impacto letal para el comercio, que en buena parte tiene sus ventas de quienes provienen de diversos puntos de la ciudad y de otros municipios.

Según el coordinador de movilidad, Oscar Aragón Jiménez, está en análisis los sitios donde es mayor la convergencia de unidades “como el centro de la ciudad”, deslizó, lo que de ninguna manera es una postura nueva, por el contrario, es donde estuvo el vistazo de otras administraciones y que si no lograron su objetivo fue por el cierre de filas de comerciantes y usuarios.

Los considerandos de ayer son los mismos de hoy, particularmente que con la salida de los camiones habrá calles despejadas, sin entender que el problema estriba en el creciente número de vehículos particulares y que el trazado de las calles de la zona centro es uno de los obstáculos para alcanzar la fluidez que se planea desde un pupitre.

“La idea es trabajar prácticamente con la misma cantidad de camiones urbanos, pero en una red que sea más eficaz, y también contar con una cifra de vehículos pero en óptimas condiciones”, sostuvo el funcionario, al establecer que si todos operan al 100% se alcanzará el propósito y no como ahora, en que una parte está en el taller.

En teoría podría ser el remedio que se pretende, pero en el día a día se requiere más que eso, puesto que no sólo son los carros descompuestos que contienen la fluidez del servicio, sino el número total que hay, que desde hace varias décadas no pasan de 697, número con el cual incorporan a las nuevas colonias y comunidades rurales, por lo que al ser más amplios los recorridos es mayor la tardanza.

Lo anterior puede ser “peccata minuta” para la coordinación de movilidad, pero no para más de 400,000 personas que por necesidad utilizan todos los días el autobús, al que muchas veces deben esperar hasta treinta minutos para que arribe y cuando finalmente lo hace es porque viene atiborrado, obligándoles a pagar taxi cuando deben estar a una hora determinada en su destino, principalmente tratándose de trabajadores y estudiantes.

En dos trienios municipales se llevó a cabo el adoquinado de las calles Venustiano Carranza, Galeana, Moctezuma y Madero, lo que fue pretexto para cancelar el paso de los autobuses por estas arterias, arguyendo la autoridad que el peso de las unidades echaría a perder sus obras de arte, además que con ello se evitarían daños a la Catedral, no obstante los camiones repartidores mantuvieron sus recorridos habituales, aún cuando los correspondientes a varias empresas están más colmados.

Al prohibir que los camiones ingresen a la zona centro obligarán a los habitantes de la periferia que dejen de acudir a este lugar y que sus compras las hagan en su zona de residencia, lo que hará más patente las favelas o guetos, tan característicos en otros países, donde los habitantes con menor ingreso deben abstenerse de mezclarse con los que tienen buen alcance económico.

¡FUERA POLÍTICOS!

Algo está pasando en Aguascalientes que ni los mismos dirigentes de partido quieren arropar a los políticos, pidiéndoles que si quieren tener el apoyo de los electores deben hacerlo en espacios donde no involucre al sistema productivo.

El dirigente de la Federación de Trabajadores (FTA), José Alfredo González González, y al mismo tiempo líder del sector obrero del Partido Revolucionario Institucional, se comprometió que los sindicatos afiliados a la organización cetemista no harán  campaña dentro de los centros laborales.

De manera paralela pidió a los patrones que se abstengan de favorecer a algún partido al interior de sus negocios, por lo tanto las instalaciones tienen que estar libres de propaganda o de alguna muestra de apoyo que pueda considerarse como inductiva para el personal.

Asentó su postura en que hubo un tiempo en que los dueños “criticaban seriamente a los sindicatos de trabajadores de que hacían campaña dentro de las empresas, pero ahora esa situación es a la inversa, pues son quienes hacen más política partidista y se observa cuando va y toca la puerta un candidato y a unos no los dejan entrar y a otros sí”.

José Alfredo González aludió que en las elecciones de 2016 se hizo el planteamiento a los patrones para que esas prácticas “las cortaran de tajo”, con el compromiso que tampoco lo harían los trabajadores, con la finalidad de que los aspirantes a un cargo de elección popular lo hicieran en otros lugares.

“Lamentablemente esta situación no se respetó y ojalá esto no suceda en los siguientes meses”, sostuvo.

Resaltó que si se ha logrado avanzar en el cumplimiento de las leyes, se debe alcanzar ese objetivo dentro de las empresas “evitándose que se haga política electoral o religiosa, es algo que debe terminar”.

Por su cuenta, el secretario general de la FTA se ha alejado de ofrecer su apoyo al PRI, actitud que asumió desde 2012 cuando anunció que sus representados estaban en total libertad de votar por el partido o candidatos que quisieran, con lo cual cercenó uno de puntales que histórica y estatutariamente ha tenido el Revolucionario Institucional.

A simple vista parece una actitud conciliadora con sus compañeros, al librarlos del compromiso de respaldar al partido que de siempre lo ha hecho la máxima central obrera, pero en el fondo es el cobro de facturas, luego de que el tricolor dejó de acoger candidatos cetemistas, por lo que desde la última década del siglo pasado no han vuelto a figurar en las senadurías y diputaciones federales y en lo que va de este siglo tampoco han aparecido en el Congreso del Estado, sólo ha tenido una posición en el Cabildo.

Está claro que de manera subliminal le hace saber al PRI la excitación en que están y le recuerda que no puede ignorar un listado de 70,000 miembros, por lo tanto, sin dejar de estar al frente al Sector Obrero deja que los votos de sus camaradas fluyan por distintos rumbos.

COMO EN LA DANZA

Dispuesto a hacerse de un nombre en la vida pública, el presidente estatal de Coparmex, Raúl González, “amenazó” con exhibir el desempeño de diputados y diputadas, para ello se valdrá del denominado “Observatorio Ciudadano”, que se encargará de informar a los pobladores sobre la “rentabilidad legislativa” de quienes buscan la reelección y así “valoren objetivamente” si merecen el voto. Anunció que utilizará las redes sociales y de inicio catalogó a cuatro diputados de “incumplidos” por no haber presentado su declaración de 3de3, aunque no mencionó sus nombres. Con dedo flamígero señaló: “Hay compromisos firmados en campaña y no cumplidos durante su desempeño público, magros resultados en leyes de impacto social y un alto componente político más que de servicio público en su actuación”.

 

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