La Proespa (Procuraduría Estatal del Protección al Ambiente), se niega a informar sobre el número de multas y monto de las mismas, aplicadas en lo que va del año, a particulares o empresas que contribuyen a la contaminación del Río San Pedro.

Además, por Ley, la dependencia tiene la facultad de denunciar ante el Ministerio Público los hechos que puedan ser constitutivos de ilícitos o delitos ambientales; podrá iniciar investigaciones de oficio relacionadas con cualquier hecho, acto u omisión que produzca o pueda producir desequilibrio ecológico o daños al ambiente o a los recursos naturales, y que constituya o pueda constituir una contravención o falta de aplicación de las normas en materia ambiental o de bienestar y protección animal, de preferencia en los siguientes casos:

Denuncias consignadas en los medios de comunicación en caso de especial relevancia ambiental sobre asuntos de su competencia; denuncias no ratificadas en los términos previstos por esta Ley o reportes ciudadanos; y hechos que se consideren de especial relevancia para el cumplimiento y aplicación de las disposiciones jurídicas en materia ambiental o de protección animal.

Si bien la dependencia asegura que hay vigilancia de 24 horas al día mediante videocámaras, omite datos que la sociedad desea conocer para tener la certeza de que se castiga a quienes cometen delitos ambientales.

“Recuérdese que el San Pedro es el río más importante de la entidad; pertenece a la región hidrológica Lerma-Santiago, a la cuenca del Río Verde Grande. Nace en el estado de Zacatecas, en la Sierra de Barranca de Milpillas; el escurrimiento anual estimado del Río San Pedro es de 130 millones de metros cúbicos en un área aproximada de 4 mil 330 kilómetros cuadrados”.

Atraviesa el territorio de norte a sur, por siete de los 11 municipios que conforman nuestro estado; 16 afluentes lo nutren a su paso por la entidad.

No obstante, el Río San Pedro se ha convertido en tiradero de residuos sólidos urbanos, de escombros; también se registra invasión y asentamientos irregulares de los márgenes y cauces del río.

Afortunadamente ya se trabaja en labores de saneamiento, que sin duda es una labor titánica.