Los niños menores de cinco años, adultos mayores y personas alérgicas son más propensos a desarrollar asma, enfermedad respiratoria que se manifiesta con tos, dificultad respiratoria, silbidos, expectoración, opresión en el pecho y dolor de espalda, síntomas que pueden ocurrir en la noche o madrugada, así como en épocas de alta contaminación ambiental.
“Un bebé cuya madre consumió tabaco o inhalantes durante el embarazo, está más expuesto a desarrollar asma antes de los cinco años”, explicó la neumóloga del IMSS, Gittaim Pamela Torres San Miguel.
Destacó que la falta de lactancia materna en los primeros seis meses de vida también es un factor de riesgo para presentar asma, pues el bebé queda desprotegido y es vulnerable a infecciones virales y bacterianas, que al ser recurrentes pueden volverlo asmático.
Los pacientes con esta enfermedad son atendidos a través de diversas opciones de tratamiento, como vacunas personalizadas para reducir los estornudos, escurrimiento nasal, comezón o tos, medicamentos inhalados y protocolos con inmunomoduladores del asma, los cuales se complementan con vacunas contra influenza y neumococo.
“El asma es controlable con tratamiento multidisciplinario, si el paciente sigue las indicaciones de su médico, como alimentación adecuada, mantener su peso, evitar aromatizantes e inciensos, y no exponerse a polvo, humedad, polen, pelo de gato, entre otros”.
Añadió que las alergias también influyen para desarrollar esta enfermedad, por ejemplo, si en una familia hay predisposición genética para este trastorno, un niño o joven tiene mayor probabilidad de padecer asma de origen alérgico.
En la edad adulta, puede estar relacionada con el trabajo, debido a la exposición a polvos, inhalantes o sustancias tóxicas, además de la contaminación ambiental.
Finalmente, comentó que en las Unidades de Medicina Familiar del Seguro Social los pacientes con cuadro de asma son valorados, se les brinda tratamiento médico y son enviados a los servicios de Alergología o Neumología para realizar estudios de diagnóstico, exámenes de sangre, radiografía de tórax, pruebas cutáneas de alergia y espirometría.