José de Jesús López de Lara

Sicarios pretendieron ejecutar a un hombre y tras golpearlo y torturarlo le dispararon en la cabeza; lo dejaron vivo pero agonizante.
Fue alrededor de las 8:01 de la mañana del sábado, cuando se reportó al Servicio de Emergencias 911, que sobre la carretera federal 45 Sur, a la altura del poblado El Gigante, y a un costado del Libramiento a Calvillo, había sido localizado el cadáver de un hombre que había sido ejecutado a balazos.
Al lugar del reporte acudió inmediatamente una ambulancia, cuyos paramédicos encontraron a un hombre de entre 35 y 40 años, el cual presentaba un balazo en el cráneo.
Sin embargo, descubrieron que dicha persona estaba viva todavía, por lo que una vez que lograron estabilizarlo, lo trasladaron a recibir atención médica a un hospital, donde ingresó en estado agónico.
Asimismo, a la escena donde fue localizada dicha persona, llegaron policías estatales y policías preventivos municipales de Aguascalientes, así como agentes del Grupo Exterior “Aguascalientes” de la Fiscalía General del Estado.
En el lugar sólo se encontraron rastros de sangre en el suelo y siete casquillos percutidos calibre 9 mm, mismos que fueron asegurados por peritos de la Dirección de Servicios Periciales.
Al iniciar las investigaciones los agentes del Grupo Homicidios de la PME, se estableció que a las 8 de la mañana, unos trabajadores que caminaban por el acotamiento de la carretera federal 45 Sur, al llegar a la altura del poblado El Gigante, sobre el libramiento a Calvillo, habían encontrado a una persona del sexo masculino tirada en el suelo y sumamente golpeada.
Asimismo, los testigos reportaron que en el lugar había varios casquillos percutidos tirados en el suelo y que la víctima sangraba de la cabeza.
Hasta el momento, se desconoce la identidad de la persona a la que intentaron ejecutar, por lo que la Fiscalía General del Estado trataba de identificarlo a fin de poder esclarecer el móvil de la agresión que sufrió.
Sin embargo, no se descarta que se trate de un hecho relacionado con la delincuencia organizada.
Se presume que tras haber sido “levantado”, los sicarios lo torturaron y golpearon para después trasladarlo a la carretera federal 45 Sur, donde decidieron ejecutarlo a balazos, incluso quisieron rematarlo con el llamado “tiro de gracia”.
Tras darle un balazo en la cabeza, se retiraron del lugar, presumiendo que su víctima ya había muerto.