Cristina Gonzalez Godinez
Agencia Reforma

Guadalajara, Jal.- Es tal el hartazgo ante la ineficacia de las autoridades encargadas de procurar justicia que los ciudadanos optan por exhibir a los presuntos delincuentes.
El graffiti en la fachada de una vivienda y diversos volantes en las calles del cluster 2 del Fraccionamiento Santa Fe, en Tlajomulco, alertan de un supuesto pedófilo, quien según las denuncias presentadas por tres madres de familia ante la Fiscalía General del Estado (FGE), habría abusado sexualmente de sus hijas de 6, 10 y 11 años.
Los volantes fueron obra de los vecinos, quienes los colocaron cuando el presunto agresor identificado como Abner Castillo, «don Ney», huyó al conocer de las denuncias que se levantaron el 22 de noviembre.
En la Colonia Americana sucedió un caso similar tras la retención de un sujeto señalado por ingresar a robar a un negocio de Chapultepec el pasado domingo.
En redes sociales se difundió una imagen de Miguel, el supuesto ladrón sometido y otra en la que se le aprecia parcialmente desnudo.
También fue utilizado el perfil de éste en Facebook para dejar un mensaje de que él era el ladrón y por ello lo estaban exponiendo.
«Me acaban de golpear en la Colonia Americana por rata, voy a salir en todo Internet, me encueraron y los que no me crean visítenme, esto lo está escribiendo la persona que me torció robando», decía el texto que posteriormente fue borrado.
En una de las publicaciones se indica que el sujeto fue soltado porque la Policía nunca llegó, aunque la Comisaría tapatía sostiene que sí acudieron y ya no lo encontraron.
Para el académico de la UP y especialista en temas de seguridad, Gerardo de la Cruz Tovar, este tipo de actos es un recurso desesperado ante la poca efectividad de las autoridades.
Sin embargo, señaló que eso atenta en contra de los derechos humanos de una persona y que además puede dar ventajas al implicado.
«De alguna manera es estigmatizarlo, es marcarlo, pero eso también tiene consecuencias jurídicas para los particulares, porque eso es materia de un daño moral que pudiera ser reclamado inclusive ante un juzgado civil», expuso.