Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores, antes de compartirles el texto hago la advertencia que el título de esta columna puede parecer agresivo o quizás pueda denotar un sensacionalismo al recurrir a la palabra “peligros”, sin embargo, debo matizar que realmente las decisiones, conductas o visiones erróneas se convierten inevitablemente en riesgos y daños, en otras palabras “un peligro”, porque no estaríamos ante algo banal, sino al contrario, al involucrarnos y ubicarnos en el escenario del sector hídrico sabemos que el riesgo o impacto negativo incrementa las brechas o genera daños en ocasiones irreversibles, y en otras, la reparación implicaría el transcurso de años incluso aunque se realicen esfuerzos colosales por parte de áreas o agencias gubernamentales, sociales y privadas. De ahí viene la razón por que el título puede ser o parecer drástico, entonces pasemos a eso que llamo peligros y que no son visiones a futuro, sino que ya se han dado y están presentes.
En primer lugar comienzo con el ámbito federal, específicamente con su autoridad que es la Conagua, cuya competencia es amplia y de gran impacto en todo el sector agua a nivel nacional, es decir, sus aciertos pueden tener un resultado de gran valor, como sus errores en sentido inverso trascienden en rezagos y daños, debo precisar curiosamente que los grandes o por muy destacados que sean los aciertos, los resultados son lentos a la forma cotidiana de ver las cosas, impera la desesperación, pero la naturaleza tiene una reacción tardía respecto a la visión humana, para nosotros el referente del tiempo es más rápido porque nuestra existencia es corta con relación a la propia naturaleza, la vida de un árbol, ecosistema u otro ser vivo, es lenta su regeneración, pero para destruir basta una acción impulsada por el desconocimiento y el impacto es de inmediato, generar una vida implica una gestación que puede durar semanas, pero quitar la vida a veces se requieren instantes. De ahí la trascendencia en implementar acciones que brinden certeza en sus resultados.
Entrando en materia hace unos días se recurrió al despido de trabajadores, no es novedad, puede decirse que al entrar cada administración se recurre a esa medida como una forma o práctica insana de colocar sus cuadros en pago de favores políticos, pero no fue así, la administración federal ya había anticipado los recortes apuntando su mira principalmente en las contralorías, áreas de comunicación, coordinaciones de asesores; antes de avanzar, también es cierto que en todas las dependencias han existido trabajadores que sólo cobran y no trabajan ni aportan, si sobre ellos fuera el recorte pues nada que decir, al contrario sería un bien, pero no fue así, fueron sobre funcionarios con trayectoria, experiencia y profesionalismo y además algunos cuya función era primordial, mandos medios que son fundamentales en el desempeño de la función en apoyo a lo especifico en el sector agua, en atención a municipios, programas, recursos, inspección, etc.
En algunos casos el recorte fue hasta del 50% del personal, el boquete en la función es enorme, la miopía que ha imperado en aras inmediatistas no permitirá ahorros reales, sino costos de gran dimensión, el ámbito de ignorancia en la élite política que volvió a tomar las riendas del país, no es simpatizante de la eficiencia, ni de la eficacia.
Los efectos vendrán al grado de provocar un rezago, permítame querido lector exponerle un sencillo ejemplo, en el caso de la gestión para lo que se dice bajar recursos, estos serán complicados, pues no habrá quien revise a nivel estatal, la alta probabilidad de circular errores será más que alta, luego en oficinas centrales tampoco podrá haber una revisión concienzuda, pues también allá fueron afectados, tampoco se darán capacidad para revisar y atender a todo el país, al final a llegar a la SHCP y analizar el expediente se encontrarán los errores y todo irá para atrás, en consecuencia las obras y acciones serán buenas intenciones, porque la mayor parte de los municipios, algo que pudiéramos decir el 95% de ellos, no cuentan con el personal capacitado o forma de poder revisar e integrar los expedientes correspondientes y esto porque fue una cuota por cubrir y no despedir realmente a la ineficiencia o tapones que tenían las dependencias federales, en este caso el sector agua es tan sólo una de las áreas que tendrán rezago, por falta de un análisis y tomar decisiones populistas e inmediatistas.
Superar este reto para los municipios será más que complicado, muy pocos, pero muy pocos, podrán y serán aquellos que cuentan con recursos, los municipios rezagados, seguirán igual, en caso que la decisión siga con esa visión populista, darán recursos sin brindar soportes de factibilidad y seguirán los elefantes blancos u obras inconclusas. No se ve una salida sensata ni viable. “cuando comenzaron las circulares sobre los ajustes en las dependencias federales, hubo quien me decía que eran “fake”. Y ahora que es realidad qué podrán decir.
El otro peligro que se cierne sobre el sector agua, es aquel que viene acompañado de las campañas políticas, una elección extraordinaria para designar gobernador y otras a nivel municipal, ¿por qué son peligros las campañas electorales? Por eso mismo, porque se pondera el atractivo electoral, lo que percibe la gente, estamos en una dictadura de la percepción, en donde preocupa lo que percibe el elector, por qué vota, por esa imprecisión que es la percepción, no vota con sensatez o si está bien informado, véalo y lo pueden constatar en la banal y tonta lucha en redes sociales entre ambos bandos, basados la mayor parte en irracionalidad, imperando los “camelos”*, así que en vez de informar e ilustrar a un electorado, se opta por lo contrario, es decir, se desinforma; el riesgo de que los candidatos prometan “camelos” por que son fascinantes, mientras la sustentabilidad del recurso agua estará nuevamente amenazada y el crecimiento de la brecha en servicios y sustentabilidad seguirá creciendo. Amable lector, es importante no olvidar que las decisiones correctas son indispensables para que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com

*Camelo: “noticia falsa”, “dicho o discurso intencionalmente desprovisto de sentido”, “simulación, fingimiento, apariencia engañosa”, “Galanteo”, “Chasco, burla”.