Ciclovías no deben construirse “al sainete”, consideró Iván Hernández, presidente del Colegio de Urbanistas, pues para que este tipo de vialidades resulten realmente funcionales, tienen que estar bien planeadas, dándole prioridad a aquellos sectores de la ciudad donde haya un uso elevado de este medio de transporte, ya que no se pueden edificar ciclovías a mansalva por toda la ciudad.
Señaló que cada sector de la ciudad (centro, norte, sur, oriente y poniente) tiene sus características particulares, en cuando a densidad, ingresos económicos de la población y topografía; además, resultan muy importantes las dimensiones del arroyo vehicular, pues se debe considerar el no afectar a los otros medios de transporte, como el transporte público y los vehículos particulares.
Iván Hernández estimó que uno de los elementos más importantes para definir el trazado de las ciclovías son las zonas de trabajo, porque muchas personas podrían hacer uso de la bicicleta para ir a laborar, pero no lo hacen porque les da miedo; añadió que se han hecho algunos estudios y se ha podido observar que en la avenida Héroe de Nacozari y en las vialidades que conectan el oriente con el centro de la ciudad, hay un numeroso flujo de personas que hacen uso de este medio de transporte alternativo, por lo que serían buenas alternativas para colocar este tipo de infraestructura.
Destacó que si bien en algunos puntos la estrechez del arroyo vehicular resulta una limitante, existen diferentes tipos de ciclovías: unidireccionales, bidireccionales, confinadas y compartidas; también hay varios medios para proteger al ciclista, por lo que esta infraestructura puede adecuarse al tipo de vialidad.
Para concluir, el presidente del Colegio de Urbanistas manifestó que los gobiernos locales deben fomentar las ciclovías, porque es un mecanismo para incentivar el uso de la bicicleta y así pueda descender la dependencia del automóvil particular, y en consecuencia, disminuyan indicadores como la contaminación ambiental.