El presidente de Coparmex Aguascalientes, Raúl González Alonso, demandó a las autoridades de seguridad pública el aprovechamiento pleno de los servicios de inteligencia para mejorar la labor preventiva en la entidad.

Luego del doble asesinato del martes en un concurrido centro comercial del norte de la ciudad, consideró que las corporaciones están trabajando y se esfuerzan en su desempeño, pero quizá es momento de que replanteen sus estrategias.

“La meta de su función no debe perderse de vista y esa es que Aguascalientes sea una ciudad segura donde la población pueda vivir con tranquilidad”, agregó.

En conferencia de prensa, el líder empresarial dijo que si bien se han dado otras ejecuciones, todas desafortunadas, las del martes preocupan mucho por se dieron en un escenario en que se puso en peligro a la sociedad.

Cualquiera pudo haber salido lastimado o ser víctima de los agresores, sin tener ninguna vinculación con el crimen organizado y eso debe atenderse, pues de lo contrario “se puede volver cotidiano y nadie de los que vivimos aquí pretendemos soportarlo”.

Reconoció que prever situaciones de tal magnitud es complejo, pero debería haber un área de inteligencia que por lo menos se esforzara en que esta ciudad no sea tan atractiva para que la delincuencia quiera venir a asentarse aquí.

“Aguascalientes es una ciudad donde, no obstante estos hechos, se vive muy bien, a diferencia de otros lugares del país donde eso ya no es posible, de tal manera que se requiere labor para que no se escude aquí la delincuencia que siempre resulta que es foránea”.

González Alonso consideró que la sociedad espera que se pueda tener cierta identificación de grupos delictivos y poder de alguna manera blindar el estado, donde los servicios de inteligencia sirvan para acotar el ingreso de esas personas.

Igualmente, destacó la atención escrupulosa de la ciudadanía tanto para reportar anónimamente actividades atípicas en su entorno inmediato, y para tener cuidado de con quién cruza palabra en la calle, pues en un incidente vial cualquier persona como los del martes, armados y con poco aprecio por la integridad de otros, pueden suscitar una tragedia.