La Cancillería explicó que, para evitar mayor polarización, México se abstuvo de votar en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) la resolución que rechaza la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel.

Hoy, de los 193 miembros de la ONU, 128 aprobaron la resolución que representa una condena no vinculante, mientras que 19 la rechazaron y 35 países se abstuvieron, entre ellos México y Canadá.

“México se abstiene en la votación en la #ONU sobre el status de Jerusalén, para evitar mayor polarización”, resumió la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en un tuit.

La dependencia difundió una carta en la explica la decisión del voto que emitió el representante permanente de México ante la ONU, Juan José Gómez Camacho.

“México se ha abstenido en esta votación porque está preocupado por la distorsión que está sufriendo la legítima búsqueda de la paz entre Palestina e Israel. Hoy estamos más lejos de que se alcance un acuerdo. No estamos más cerca”, se lee en el documento.

“México no considera que sea positivo ni útil para el proceso de paz, una declaración unilateral para reconocer a Jerusalén como capital de Israel. Pero tampoco es útil y es desproporcionado tener una sesión de emergencia Unión Pro-paz de la Asamblea General para rechazar tal declaración”.

En ese sentido, México hizo un llamado a la calma y a la cordura a todas las partes, y consideró que Estados Unidos debe ser parte de la solución entre palestinos e israelíes y no un obstáculo adicional.

“México respalda el diálogo como el medio para resolver el conflicto entre Israel y Palestina, con base en la solución de dos Estados, es decir, el derecho de Israel y de Palestina a vivir en paz dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas”, agrega el documento.

“Israel debe respetar el carácter y el Estatuto especial de la Ciudad Santa de Jerusalén y preservar las singulares características espirituales y religiosas de los lugares sagrados de la ciudad”.

La Embajada de México permanecerá en Tel Aviv, como el resto de los países que mantienen relaciones diplomáticas con Israel.