Salvador Rodríguez López

Un número considerable de padres de familia viven momentos de resistencia mental y física, al ser empujados por el gobierno federal a que tramiten el respaldo directo que recibían sus hijos en las estancias infantiles.
De un día para otro cambió su vida, al anunciarles en las guarderías que el subsidio gubernamental que recibían se restringió a la mitad, por lo que se reduciría la atención, principalmente de profesionales en el cuidado y desarrollo de los niños al no tener para costear sus honorarios, pero en otros casos también bajó la matrícula con la esperanza de aminorar gastos y dejar que pase el vendaval.
El pasado final de semana directoras de dichas estancias denunciaron que la Secretaría de Bienestar (antigua Sedesol) condicionaba la entrega de aportaciones económicas, al concederlos sólo a los que no interpusieron el amparo colectivo en contra del programa ante la Justicia Federal, asimismo, de las madres y padres que requieren de ese recurso sólo el 30% había sido censado.
Bajo este marco se atrasará más la entrega del dinero, mientras tanto los perjudicados son obligados a dejar encargados a sus hijos con familiares o vecinos, y al mismo tiempo enfrentan problemas en su trabajo ya que una o dos veces se les concede permiso para acudir unas horas a realizar los trámites, pero hacerlo más veces los obligará no ir a laborar, lo que pone en riesgo su ingreso económico.
Rechazan que se esté realizando el censo de casa por casa, como lo afirman funcionarios, lo que están haciendo es citar vía telefónica a algunas personas, pero un lugar distinto a las oficinas, por lo que ahora salen que tienen a 5 mil 300 inscritos, “lo que es una mentira y lo sustentamos, tenemos videos de las madres que no han sido censadas”, afirmó Brenda López, que ha estado al frente de esta exigencia.
Aunque en la reciente visita del presidente de la República se pretendió tener una audiencia para exponerle de viva voz la situación que prevalece, no les fue concedida, por lo que sólo les queda insistir a través de los medios de comunicación y en última instancia recurrir ante organismos internacionales como la Corte Interamericana de los Derechos Humanos y la ONU.
El asunto está en que de 203 estancias que había en Aguascalientes 15 dejaron de operar y hay un ausentismo del 15% de niños y niñas al verse impedidos los papás de pagar la cuota.
Las directoras también denunciaron que se les calumnia ante los padres, lo que es una forma ruin de actuar y desdice lo que tanto pregona esta administración federal, que actúa con honestidad y transparencia, cuando la realidad es muy distinta.
Al presentarse a las oficinas de la Secretaría de Bienestar se les advierte que todas las personas que firmaron la demanda colectiva no recibirán ningún tipo de apoyo, con lo que se les niega un derecho y pretenden que acepten sin contradicción alguna los dictados y acuerdos de quien hoy decide en el país, pese al daño moral, familiar y económico que ocasiona.
Los quejosos advierten que si no hay la respuesta a las circunstancias que se registran van a seguir adelante en demanda de ayuda internacional, confiados en que el gobierno reconozca el desliz que ha cometido.

TAMBIÉN LO GOLPEÓ

El guadañazo federal llegó al Banco de Ojos y Tejidos de Aguascalientes A.C., al cancelar los recursos que por varios años recibió y con lo cuales se auxiliaba para hacer posible que un número considerable de personas fueran sometidas a intervenciones quirúrgicas, que en múltiples ocasiones permitió que recuperaran la vista.
El representante de esa institución, Ricardo Magdaleno Rodríguez, consideró que es un error de la administración nacional haber suprimido el apoyo que recibían los organismos sociales, ya que esto causa un gran perjuicio a quienes no tienen para costear las operaciones y trasplantes.
Es injusto que se considere a todas las asociaciones civiles como “corruptas”, cuando lo congruente es llevar a cabo una investigación a fondo y de encontrar algo indebido aplicar la ley, pero sólo a quien haya actuado mal, no a rajatabla, metiendo a todas en el mismo costal.
Respecto al Banco de Ojos y Tejidos, el ex presidente municipal subrayó que se daña de varias maneras a los que menos tienen, principalmente en su salud, además de moral y familiarmente, al negarles la oportunidad de recobrar uno de los sentidos más apreciados, como es el de la vista.
Ha sido un fundación de valioso auxilio para clínicas oficiales, que debido a la saturación no tienen la capacidad para atender el total de las solicitudes, por ello la sociedad civil se encarga de hacerlo y con excelentes resultados.
El ingeniero Ricardo Magdaleno señaló que en esos establecimientos “es más necesaria una cirugía de corazón, que quitarle las cataratas a una persona de la tercera edad, por ello, esta problemática ha sido cubierta por la propia sociedad con organismos como el Banco de Ojos”.
Explicó que durante 2018 se atendieron 2, 443 personas, se hicieron 1,302 cirugías, se realizaron 229 ultrasonidos, 213 aplicaciones de láser, 130 fluorangiografías, se llevaron a cabo 61 trasplantes de córneas y se procuraron 240 córneas.
Asimismo, en el Banco de Hueso se tuvieron 29 donantes y se ha brindado apoyo a 308 personas en donación para trasplante, al igual de 4,672 estudios de análisis de laboratorio.
Todo lo descrito está debidamente documentado, por lo que la información que requiera alguna dependencia pública la recibirá con nombre y edad del paciente, domicilio y periodo de atención, como una demostración de que trabaja para el bienestar de quienes lo necesitan.
En lo que va del presente año dejó de recibir el subsidio, que aún cuando fuera una cantidad mínima servía para ampliar el radio de servicios, por ello es “un gravísimo error del presidente el descalificar a toda las organizaciones no gubernamentales del país, al decir que todas son corruptas.
“Consideramos que debe haber una rectificación de esa política, castigando al que realmente haya incurrido en corrupción, y no aplicar el perdón, porque así no se va acabar el problema y no quitar el recurso de tajo”, puntualizó.

SOPAPO A ROGONES

Vaya que la presidenta de Morena estaba de mal humor, actitud que para algunos se debió a que leyó el número de aspirantes a la presidencia municipal de Aguascalientes. Al analizar nombres e historial de cada uno de los casi 30 interesados, Yeidckol Polevnsky no se anduvo por las ramas para señalar que “son muchas las sabandijas que se nos han infiltrado, son muchos los que están echando el ojo al partido, de una manera mezquina y perversa (…), están desatados, porque ven el poder y muchos se dedican a vender candidaturas”. Seguramente que el guantazo fue también para los que se han acercado al brasero en otras partes del país, luego que renegaron de su pasado, aunque los colores azules, rojos, turquesa o verdes, y uno que otro independiente, no pudieron borrarlo, pero esperaban que en esta etapa del “borrón y cuenta nueva” que prometió el patriarca alcanzara al partido de su invención. El problema es que ahora tienen que soportar la orfandad política, porque difícilmente los van aceptar en la casa paterna y a la que pretendían entrar les dieron portazo. Sólo les queda andar como la zarzamora o juntar sus canicas para crear un organismo que les permita recuperar los espacios que por ahora ha perdido, al fin que organizar un partido lo puede hacer cualquiera, con el cual catapulten sus intenciones de volver a brillar. No es una tarea fácil pero tampoco imposible, todo dependerá de cuántos desdichados encuentren en su camino y que además acepten subirse al carro del consuelo, viaje en el que pueden encontrar el bálsamo que necesitan para reivindicar algo de ética.