(EL UNIVERSAL).- Mercedes y Ferrari han controlado a la Fórmula Uno en los últimos años. La escudería alemana con cuatro títulos de constructores y el Cavallino Rampante en segundo lugar en 2015 y 2017.
Además de las victorias, en la mayoría de los recientes Grandes Premios, los equipos tienen a alguien en común: el mexicano Esteban Gutiérrez. Sin embargo, el regiomontano no ha podido probarse en alguna de las dos en una competencia.
Actualmente, en Mercedes, la labor de Gutiérrez es de piloto de desarrollo, un papel secundario, por detrás de los estelares, Lewis Hamilton y Valtteri Bottas, y de los reserva, Pascal Wehrlein y George Russell.
En su paso por Ferrari, en 2015, se mantuvo como volante de pruebas. A la espera de una oportunidad en las flechas plateadas, Esteban aprecia la confianza que le han brindado, para no perder el ritmo y seguir involucrado en la Fórmula Uno. “En Mercedes hay un gran liderazgo y un ambiente como equipo que para mí ha sido ejemplar”, dice Esteban en entrevista.
El embajador del Gran Premio de México 2018 expresó que tanto la escudería alemana como la italiana tienen sus diferencias, mismas que las hacen en las potencias de la F1. Con su experiencia en Sauber (2012-2014) y Haas (2016), el regiomontano de 26 años de edad está atento a cualquier llamada telefónica para regresar a las pistas.
Gutiérrez probó suerte en Fórmula E e Indycar, mas no encontró el espacio para aguantar el cambio de categorías. “Toda esa experiencia fue muy positiva. Tuve la oportunidad de probar diversas categorías. Sin embargo, decidí darme un tiempo y espacio porque tengo todavía mucho que demostrar en la Fórmula Uno”.
Por el momento, el piloto mexicano seguirá detrás del telón con la mejor escudería del momento de la máxima categoría del automovilismo, para ajustar los mínimos detalles y absorber algo del ambiente ganador.