Ernesto Núñez 
Agencia Reforma

Córdoba, Veracruz.- En dos mítines multitudinarios celebrados en Orizaba y Córdoba, Andrés Manuel López Obrador aseguró que ya no podrán derrotarlo y que, con 20 puntos de ventaja en las encuestas, “este arroz ya se coció”.
La estructura de Morena en Veracruz convocó a miles de simpatizantes a las afueras de la cabecera municipal de Córdoba, luego de que el Ayuntamiento panista les negara la plaza central.
Ante ellos, López Obrador dio por ganada la elección presidencial y pidió a los veracruzanos un “voto parejo” por todos los candidatos de Morena para evitar la reelección familiar de los Yunes y asegurar un Congreso con mayoría morenista.
“Habrá Presidente chocojarocho”, prometió a los veracruzanos, recordándoles que su padre era oriundo del Veracruz y que eso, según la Constitución estatal, lo convierte en veracruzano, además de tabasqueño.
El abanderado de Morena lamentó que Yunes trate de heredar la Gubernatura a su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez, candidato del PAN-PRD-MC.
Después de Orizaba, López Obrador se trasladó a Córdoba para encabezar un mitin que tuvo que realizar en una plaza distinta a la original por disposiciones del Gobierno municipal, encabezado por la panista Leticia López.
Los dirigentes de Morena en Veracruz denunciaron que la Alcaldesa organizó de último momento un festival del Día del Niño en la Plaza 21 de Mayo para impedir que el tabasqueño realizara ahí su evento de campaña.