Ana Silvia Lozano Galindo
El Heraldo

Se anticipa una cascada de amparos en contra de la más reciente reforma a la Ley Federal del Trabajo, por parte de las organizaciones sindicales que en el nuevo texto están en riesgo de desaparecer y forzadas a nuevas rutas de actuación poco claras, burocráticas e indefinidas en cuanto a sus alcances y fechas respecto de sindicatos ya existentes.
Así lo señaló el secretario del Colegio de Abogados de Aguascalientes, Lorenzo Rodríguez Gallardo, quien recordó que la reforma laboral que entró en vigor el pasado 2 de mayo tiene tres impactos muy directos.
El primero, relativo a las nuevas responsabilidades que impone a los patrones, adicionales a las que ya tenían, pero lamentablemente ninguna relacionada al fomento de la productividad en los centros de trabajo.
El otro gran capítulo es el de la vida sindical donde el articulado se renovó en gran parte, con nuevas obligaciones para la representación obrera, orillada también al riesgo de desaparecer si la facultad del trabajador de no ser miembro de ningún sindicato, le deja sin afiliados.
En el marco del curso-taller sobre Reformas a la Ley Federal del Trabajo 2019, dirigido a empresarios, contadores, administradores, abogados, funcionarios públicos y líderes sindicales, el experto en derecho laboral subrayó que el tercer punto relevante es sobre justicia laboral.
En ese sentido, advirtió que el escenario laboral en el corto plazo se avizora complicado derivado de las reformas que, para empezar, tiene muchos puntos pendientes por resolver que van desde los términos para su entrada en vigor, a través de 28 artículos transitorios con diversos plazos, hasta los alcances para sindicatos constituidos con la ley anterior.
En ese sentido, señaló que los legisladores han planteado la reforma como si en automático aplicara a todos los sindicatos y esa es una verdad a medias, pues hay cosas que les perjudican y se van a poder amparar y combatir ordenamientos nuevos.
“Así, la demanda será que las nuevas disposiciones rijan únicamente para los sindicatos nuevos, creados después del 2 de mayo y el resto, en estricto derecho, podrán establecer impugnaciones. Especialmente por el riesgo de desaparición en que los sitúa la posibilidad de que los trabajadores decidan su no afiliación sindical, pues si se quedan sin representados, desaparecerán”.