A un mes y doce días para que concluya el actual periodo de dirigencia de la Sección Uno del SNTE, el delegado especial, José Luis Briones Briseño, señaló que aún no ha llegado la convocatoria para la renovación por parte del Comité Ejecutivo Nacional de este Sindicato, motivo por el cual se mantendrá atendiendo y coadyuvando con los asuntos del magisterio aguascalentense.
Luego, afirmó que en lo personal él no puede participar en la convocatoria para elegir al nuevo comité seccional, ya que no cubre los requisitos para contender y habrán de llegar aquellos que son aptos para ocupar algunos de los puestos o delegaciones que se pondrán en juego.
Una vez que llegue la convocatoria de renovación se iniciará un proceso y al ser electo el nuevo presidente, “me retiraré de la responsabilidad encomendada por el CEN del SNTE y me trasladaré hacia donde me lo soliciten”.
Sobre el regreso del líder con licencia, Mario Armando Valdés Herrera, el delegado especial mencionó que “ese tema sensible está siendo atendido por el dirigente del CEN del SNTE, Julio Díaz de la Torre, porque se generó una licencia en espera de acceder al Congreso del Estado, pero ahora ha sido revocada por el Tribunal Electoral”.
En los siguientes días o semanas, el Sindicato Nacional para los Trabajadores de la Educación deberá definir la ruta para la renovación de una Sección Uno en Aguascalientes.
“En este momento, la vigencia y la fortaleza de una organización se fundamentan en sus resultados. Ciertamente, pueden presentarse los claroscuros que se originan por los comentarios en redes sociales, lo importante es lograr la cercanía, el acompañamiento y la atención de los representados. Sin embargo, debe aplicarse también un ejercicio autocrítico y objetivo”, dijo.
Sobre las presuntas agresiones de un trabajador de la educación hacia una alumna en Rincón de Romos, el delegado especial de la Sección Uno del SNTE mencionó que ese asunto se investigará al interior de este sindicato y mientras no se compruebe fehacientemente esa situación, no se le enjuiciará ni estigmatizará al maestro.
No obstante, aclaró que este caso da pauta para escuchar a las partes involucradas para encontrar la solución más adecuada. “Por el momento, ese maestro se mantiene en su puesto, porque no hay pruebas fehacientes de lo que se le imputa, y hay que demostrarlo para poder actuar administrativa e incluso penalmente”.