Es alta la prevalencia del virus del papiloma humano en México y en Aguascalientes. De acuerdo a la Secretaría de Salud cerca de 200 mil personas tienen la enfermedad por cada millón de habitantes, destacó el médico urólogo Miguel Haro Valenzuela. Detalló que dicho padecimiento es curable y controlable, sin embargo, aún hay mucha persistencia en atenderse.

Entrevistado en el marco de su ponencia titulada “Virus del papiloma humano: diagnóstico y tratamiento integral”, tras participar en el 9º Congreso Regional de Medicina General y Familiar realizado en Aguascalientes, Haro Valenzuela indicó que la prevalencia es muy alta debido a que la gente no se cuida, a que no tienen una relación monógama y a la promiscuidad sexual.

Indicó que el virus del papiloma humano se ha presentado más frecuentemente en México y en Aguascalientes debido a las malas influencias extranjeras, a la poca educación, así como por cuestiones culturales y religiosas.

Estableció que la ciencia médica se ha enfocado mucho a la prevención, mediante el uso del condón, a la relación monógama, al cuidado y al chequeo médico, toda vez que el 76% de los pacientes pueden llegar a tener el virus y desarrollar cáncer entre los 59 y los 62 años de edad, en varias partes del cuerpo, tales como la garganta, el ano, el recto, el pene, la vagina, el cérvix, entre otras, siendo las mujeres las más afectadas, aunque los portadores son los hombres.

Miguel Haro Valenzuela relató que, durante la consulta, de 10 pacientes que acuden por comezón o granitos, 7 salen positivos al virus del papiloma humano, aunque el 70% de los pacientes hombres o mujeres se curan. Sin embargo, hay la persistencia para atenderse y esos son los casos que desarrollan cáncer en alguna parte del cuerpo.

“Me ha tocado ver parejas en mi consultorio que se golpean, porque uno culpa al otro, se humillan, se gritan, y todo con base en una situación de una enfermedad que es imposible saber quién contagió a quién, es muy difícil”.

Por lo anterior, resaltó la importancia de la revisión médica donde las mujeres deben hacerse el estudio del Papanicolau cada 6 meses cuando tienen vida sexual activa o una vez al año cuando no tienen vida sexual. En tanto el hombre también debe acudir con el médico urólogo a chequeo constante.