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MONTERREY.- Con el temple de misterio que caracteriza a sus personajes, llegó ayer Joaquín Cosío a platicar con los regios y revelar un poco más de sus próximos proyectos.
“Mi carrera está muy concentrada en mi trabajo de actor, es una carrera muy absorbente que te quita todo el tiempo y por lo tanto, no te permite asumir una carrera como escritor; por lo menos, para mí requiere de mucho tiempo y esfuerzo, entonces mantengo un trabajo escritural relativamente lento”, dijo.
El también poeta ofreció la charla “Del teatro y la poesía al cine”, a poco más de 100 personas que se dieron cita en Colegio Civil Centro Cultural Universitario, donde confesó que como escritor es un poco desorganizado.
Cosío mencionó que apenas el mes pasado terminó la serie “Narcos”, que va en su cuarta temporada, y ya tiene en puerta otros proyectos para iniciar y para estrenar.
Uno de los estrenos será la cinta “Belcebú”, una película de terror que declaró, espera llegue a las salas de cine a finales del año.
“Hice otra que se llama ‘Sonora’, película preciosa de Alejandro Springall con producción de la casa productora de Guillermo del Toro y que también está por salir”, añadió.
Sobre el tan esperado regreso de su personaje Rubén “Mascarita” de “Matando Cabos”, el actor señaló que ya va tomando forma la secuela de la cinta que se estrenó en 2004.
“Ya hay unas escaletas, proyectos de guión, va muy firme. Se habla de que este año tendría que filmarse, ya nos reunimos con Lemon Films, que son los productores, es un hecho que se filma para finales de año”, dijo.
“El guión estará hablando sobre estos dos personajes (‘Mascarita’ y Tony ‘El Caníbal’) ahora y como les pasó el tiempo encima.
“En aquella película yo hice todos los efectos, hubo escenas de pelea, que hice y levante a unos; creo que ahora estará un poco difícil, ya no igual, tal vez requería un poco de efectos”, añadió entre risas.
Acerca del auge que existe en los últimos años sobre las series de narcos, el actor dijo que es sólo parte de la época, así como en su momento la tuvieron los gángsters italianos.
“Creo que tiene que ver con una época, ahora estamos viviendo un tiempo donde la narrativa tiene que ver con el narcotráfico, y ¿por qué?, porque obviamente está inserto en la realidad contemporánea que vivimos, manejados hasta cierto punto por la violencia y la presencia del narcotráfico y eso ha generado una producción desmesurada vinculadas a esta situación”, comentó.
(Javeira López/Agencia Reforma)