MONTERREY.- Fortalecida por el amor de sus hijos y convencida de que todo tiene una razón de ser, Mariana Ochoa vive tranquila su divorcio.
Después de más de tres años de estar casada con el político Patricio de la Peña, con quien tuvo a Valentina y Salvador, ahora la cantante se divide entre su trabajo en la gira de los 90’s Pop Tour y sus pequeños.
“Me siento tranquila, que es lo que yo considero más importante, porque además todo esto siempre lo absorben los hijos, claro que no es un proceso fácil, pero la tranquilidad y la paz no son fáciles de conseguir, yo las tengo y eso se agradece muchísimo”, expresó Mariana.
“En general estoy entreteniéndome con mi trabajo, y bueno, los niños que no me dejan estar en paz ni un sólo momento porque son muy juguetones, muy inquietos, estoy mucho tiempo con ellos”, agregó.
La pequeña, de cuatro años, y el chiquito, de dos años y medio, le absorben prácticamente el todo el día.
“Eso de estar ocupada con ellos me mantiene sin malos pensamientos”, dijo entre risas.
Cuando se encuentra en la Ciudad de México, procura estar con ellos e incluso hay ocasiones en los que se los lleva de viaje a las giras.
“Ahorita están en las edades que hay que estar todo el tiempo con ellos. En el caso de Salvador, está en la edad que se quiere meter todo a la boca, que tropieza con todo, se sube a los muebles, entonces sí tengo que estar atrás de ellos, pero ya estoy acostumbrada, logré organizarme muy bien”.
Sus hijos son todo para ella, y está consciente que no son una terapia en el proceso de su divorcio y mucho menos sustituyen el amor de una pareja. (Alejandro Jasso/Agencia Reforma)