Jesús Guerrero
Agencia Reforma

ACAPULCO, Guerrero 10-Feb.- Familiares de dos pescadores que desde hace 16 días se encuentran desaparecidos esperan a diario en la playa Hornitos en espera de su regreso.
Las esposas e hijos de los pescadores José Sánchez Palomino y Enoc Arciniega llegan desde las 9 de la mañana se van hasta que empieza a oscurecer en espera, dicen ellos, de un milagro.
En los casos del extravío de pescadores, la Marina establece un protocolo de búsqueda de hasta 96 horas después del reporte de la desaparición.
Sin embargo, el pasado domingo, la Marina ya dejó de realizar los trabajos de rastreo por aire y mar en una distancia de 4 mil millas.
José y Enoc, el primero de 54 y el segundo de 64 años de edad, partieron de playa Hornitos alrededor de las 12 del día del pasado 24 de enero en la embarcación “Carlota” y tenían previsto regresar el 27 con su cargamento para venderlo en esta playa o bien ofrecerlo a alguno de los mercados del puerto.
Ambos llevaban provisiones sólo para estar tres días en el mar (diez litros de agua para tomar y dos garrafones más para cocinar, 4 kilos de tortilla, cecina y queso).
Francisca Pérez Miranda afirma que habló por celular con su esposo José la tarde del miércoles 25 y le aseguró que tenía contemplado regresar el jueves 26.
Explicó que en algunas ocasiones los pescadores prevén regresar un día pero deciden quedarse más tiempo en el mar para agarrar buena pesca.
Tras acudir varios días para recibirlos sin éxito el domingo 29, las dos familias hablaron con el presidente de la Sociedad Cooperativa, (organización que aglutina a los pescadores de esta playa) para pedirle información y posteriormente levantaron la denuncia ante autoridades para que se iniciara la búsqueda.
“Aquí acampamos desde el lunes 29 de enero, esperamos el regreso de nuestros esposos”, señala Elvia Hipólito Blanco, esposa de Enoc.
A las labores de búsqueda por parte de la Marina y la Policía estatal se sumaron Ignacio Arciniega y José Luis Sánchez, hijos de los dos pescadores desaparecidos y quienes han continuado el rastreo.
Francisca Pérez indica que el viernes 27 ella y su esposo tenían planeado comprar el regalo de su hijo José Luis que se lo darían el primero de febrero por su cumpleaños.
El plan era comprar varios kilos de carne de res para hacer una taquiza, pero no hubo festejo.
“Lo que estamos haciendo es rezar todos estos días para que regresen con vida”, señala la mujer.
En tanto, Mildre Sánchez, hija de José, cuenta que el domingo 29 se extrañó de que su papá no le hablara por teléfono como lo hacía cada ocho días.
“Hablé con mi mamá el viernes 27 y me dijo que mi papá no llegaba. Fue hasta el domingo cuando me contó que estaba desaparecido y el lunes 30 me vine a Acapulco para esperar el regreso de mi padre”, dice Mildre.