Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha determinado que serán mil 162 escuelas piloto, de todo el país, las que pondrán a prueba los nuevos planes y programas de estudio a partir del próximo ciclo escolar 2017 – 2018. Con base en la logística federal, algunas escuelas de Aguascalientes están incluidas para llevar a cabo este pilotaje. Para ello, la SEP tiene programado presentar los nuevos planes y programas de estudio el próximo mes de mayo; los cuales serán analizados, prioritariamente, por el personal adscrito en las escuelas piloto con el objeto de aplicarlos a partir del mes de agosto que es cuando inicia el próximo ciclo escolar.

Todas las escuelas de Aguascalientes ya tienen  conocimiento de la primera versión tanto del Modelo Educativo como del nuevo diseño curricular; los cuales fueron analizados y discutidos durante los meses de julio, agosto, septiembre y octubre de 2016, en reuniones de los consejos técnicos escolares y en los foros de consulta que se organizaron para tal fin. En tal virtud, ya se sabe que el mapa curricular de educación básica tiene tres componentes: 1) Aprendizajes clave, que son el conjunto de conocimientos prácticos, habilidades y valores fundamentales, que contribuyen al crecimiento intelectual de los estudiantes; y que se desarrollan a través de tres campos formativos: lenguaje materno y literatura, pensamiento matemático y exploración del mundo natural y social; de donde, a su vez, se derivan las asignaturas: Español, Matemáticas, Ciencias Naturales, Biología, Física, Química, y las sociales como Geografía, Historia y Formación Cívica y Ética). Los tres campos formativos, de este componente, desarrollan la competencia de aprender a aprender. 2) El segundo componente es Desarrollo personal y social, que está integrado por desarrollo artístico y creatividad, desarrollo corporal y salud y desarrollo emocional. Estas áreas no se tratarán como las asignaturas anteriores, sino mediante un enfoque pedagógico específico y estrategias que permitan observar y evaluar la evolución de los alumnos. Las tres áreas contribuyen al desarrollo integral de los educandos y de manera especial al desenvolvimiento de las capacidades de aprender a ser y aprender a convivir. 3) El tercer componente es Autonomía curricular, la cual faculta a cada escuela pública, de educación básica, decidir una parte del currículo; esto es, cada consejo técnico escolar tomará la decisión a qué campo formativo quiere darle mayor énfasis adicional y de manera diferente, dentro del horario que dispone la escuela y de acuerdo con las mayores necesidades e intereses de los alumnos para que logren aprendizajes relevantes. En lenguaje y comunicación se trata de hacer, por ejemplo, taller de escritura y creatividad, sociedades de debate y argumentación, entre otros; en pensamiento matemático, taller de matemáticas lúdicas; del mundo natural y social, taller de exploración de condiciones del medio y cambio climático; en desarrollo artístico y creatividad, taller de pintura, teatro escolar; en desarrollo corporal y salud, gimnasia olímpica, aeróbica, rítmica y artística; entre una gran variedad de opciones que se sugieren en cada campo formativo.

Para desarrollar estos componentes curriculares, el Modelo Educativo destaca la necesidad de un nuevo enfoque educativo; un enfoque pedagógico que considere, como punto de partida, el análisis del contexto sociocultural del estudiantado; que supere el memorismo para dar paso al constructivismo, al razonamiento lógico, a la imaginación y a la solución creativa de los problemas; que desenvuelva efectivamente las capacidades de los educandos; que propicie la autorregulación de los impulsos emocionales; en fin, un enfoque pedagógico que integre y asegure aprendizajes constantes y progresivos desde preescolar hasta la educación media superior. Y todo esto requiere, como condición indispensable, el trabajo colaborativo entre docentes y directivos para unificar criterios académicos y para compartir apoyos didácticos exitosos. Ahora bien, las preguntas obligadas son, ¿qué tanto se ha seguido avanzando en el análisis del Modelo Educativo y del nuevo diseño curricular?, ¿cuál es el grado de dominio de los contenidos de estos documentos?, ¿qué dificultades existen?, ¿qué estrategias didácticas se han estado pensando y diseñando para llevar a cabo el nuevo enfoque educativo?, ¿cuál es el grado de disposición para enfrentar los nuevos retos pedagógicos? Estas preguntas deben tener  respuestas.