Isabella González
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Evo Morales está bajo resguardo y con vigilancia de militares mexicanos.
«¿Qué tal, eh? Has de venir muy cansado, ¿Cómo te sientes?», fue lo que le preguntó el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, al ex Presidente de Bolivia, cuando lo recibió ayer en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
«Bien», respondió el líder indígena.
«Ya estás en tu casa», comentó Ebrard.
Evo había llegado a México tras un complicado vuelo de 13 horas abordo de un jet ejecutivo de la Fuerza Aérea Mexicana.
El boliviano arribó al aeropuerto de la CDMX y trasladado al Campo Militar Número 1. Ebrard dijo que por seguridad no se revelarían detalles de su estancia.
Morales era acompañado del ex Vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera y de la ex Ministra de Salud, Gabriela Montaño.
En un podio dispuesto por elementos de la Fuerza Aérea Mexicana, frente a más de 200 reporteros, camarógrafos y fotógrafos, Morales dijo que mientras siga con vida no se retirará de la política ni renunciará a la lucha por los más pobres.
«Pensé que habíamos terminado con la opresión pero surgen otros grupos que no respetan la vida, menos la Patria», manifestó el ex líder cocalero, quien gobernó Bolivia desde 2006 hasta el pasado domingo 10 de noviembre.
Tras el breve mensaje de agradecimiento, Morales fue trasladado en un convoy de 4 camionetas al hangar de la Unidad Especial de Transportes Aéreos donde abordó un helicóptero de la Marina.
A pesar de que la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político ni ningún convenio internacional lo contempla como una obligación de México hacia un asilado, el Gobierno mexicano se ocupará de la manutención de Evo Morales.
De acuerdo con fuentes oficiales, al menos por ahora el ex Presidente de Bolivia podría recibir un apoyo para sus gastos básicos.
Además tiene derecho a recibir servicios de salud y ejercer el derecho al trabajo, según la legislación mexicana aprobada en 2011.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador reveló que fue él quien dio la instrucción de ofrecer asilo a Evo Morales.
«Me siento muy orgulloso de encabezar un Gobierno en donde se garantiza el derecho de asilo, es un timbre de orgullo», indicó en su conferencia matutina.
Tras la llegada de Evo, mexicanos inconformes lanzaron la petición en change.org «No al asilo a Evo, antes debe rendir cuentas. El pueblo mexicano no está de acuerdo». Hasta anoche la solicitud sumaba más de 21 mil firmas de apoyo.