Mauricio Ángel
Agencia Reforma

CDMX.- Franco Escamilla decidió someterse a un proceso terapéutico a través de recordar vivencias difíciles y momentos en los que se quebró, pues considera que es parte del camino para alcanzar la felicidad. Pero en lugar de hacerlo en privado, el comediante lo hará sobre el escenario con su nuevo espectáculo, Payaso.
«La mayoría del show es del Franco adulto, pero menciono muchas cosas de mi niñez de las cuales jamás había hablado, y es una manera también de contarle a los seguidores que me apoyan lo que fui y en lo que me quiero convertir: una persona feliz», explicó el comediante en entrevista.
«No era feliz, no lo fui durante un buen ratito. La gente ha visto sólo el lado amable de mi carrera, pero quiero contarles los momentos de lucha, tristeza, angustia y ansiedad. No me gusta decirle lucha porque es como hablar de ‘pobrecito de mí’, cuando es parte de nuestro proceso».
Escamilla admite que ha sido todo un reto preparar el espectáculo, pues quiere mostrarse más auténtico, no ser el personaje, sino conectar con el público.
«Me costó mucho trabajo al principio, pero ya le estoy agarrando la onda. Me acuerdo mucho de que hay un pasaje del monólogo donde todavía se me quiebra la voz y me cuesta trabajo no desconcentrarme. Hay una parte al final que es una confesión escondida y me cuesta mucho no partirme. Pero creo que también lo estoy disfrutando porque llegará el momento en que la pueda contar como si nada, y tal vez hasta voy a extrañar lo que siento ahora que lo tengo muy fresco», reflexionó.

ASÍ LO DIJO
«La gira significará que me acepto, y la mejor forma de hacerlo es decirle a la gente quién soy. Una cosa es el personaje, otra la persona».
Franco Escamilla, comediante.