Detrás de la fiebre leve, la tos, el semblante triste y la actitud callada del adulto mayor se puede ocultar un padecimiento más severo que el simple resfriado o la gripe.
Las neumonías son más frecuentes en la población por arriba de los 65 años que en la gente más joven, afirma el neumólogo Arnaldo Sarabia Sanjuanelo.
El también experto en medicina interna señala que es importante diferenciar entre la neumonía y la gripe: la primera es causada, principalmente, por bacterias, mientras que la segunda es provocada por virus.
“El cuadro clínico de una gripe empieza con dolores de cuerpo y cabeza, estornudos, secreción nasal y una fiebre no muy alta, explica.
“En cambio, una neumonía se manifiesta con fiebre, tos, acumulo de secreciones en los alveolos pulmonares e incremento de los leucocitos, que son las células que se encargan de defender el organismo”.
La detección temprana de la neumonía y la prevención de la misma son las claves para proteger a los adultos de la tercera edad, concluye el experto.

POBLACIÓN VULNERABLE
Las infecciones de las vías respiratorias son más comunes y graves en los adultos mayores por la comorbilidad con otros padecimientos, el lugar donde se vive, la desnutrición y la respuesta disminuida del sistema inmune.
“No es lo mismo que la neumonía se presente en un paciente sano que en uno que tenga diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca, o sea obeso”, indica Sarabia Sanjuanelo. “La gente con demencia y/o Alzheimer es vulnerable porque la enfermedad no se detecta a tiempo, y los que tienen problemas para deglutir también están en riesgo porque trozos de alimentos pueden almacenarse en la tráquea y provocar la infección”.
Los que residen en asilos tienen mayor probabilidad de contraer neumonía, pues el contacto con otras personas facilita el contagio, expresa el médico. La automedicación entre los residentes es, asimismo, un problema porque las bacterias desarrollan resistencia a los antibióticos que se dan unos a otros.
“Por si fuera poco, los adultos mayores pueden estar mal alimentados y esto es una causa per se para que la neumonía sea más severa. En un estudio sueco se encontró que entre el 60 y el 80 por ciento de los adultos por arriba de los 60 años admitidos en un hospital presentaban desnutrición, explica el neumólogo.
“El cuadro de vulnerabilidad se completa con un sistema inmune deficiente porque la respuesta de éste se disminuye con el paso de los años”.

FOCOS DE ALERTA
La manifestación de la neumonía en las personas de mayor edad es diferente a la observada en individuos más jóvenes, argumenta Arnaldo Sarabia Sanjuanelo.
“Los síntomas comunes como tos productiva, con esputo de color verdoso se presentan en (pacientes) de todas las edades, la diferencia es que la fiebre en el adulto mayor es más sutil; él también presenta un estado de alerta disminuido, está débil, callado y tiene el semblante triste, enumera el especialista en medicina interna.
“Los otros criterios de alerta son la deshidratación y la respiración agitada”.
Los cuadros de neumonía son rápidos, es decir, se desarrollan en un periodo de cuatro a cinco días, advierte el doctor. Los antibióticos son vitales para el tratamiento, pero éstos deben ser recetados por el médico, quien decidirá el fármaco adecuado según la situación del paciente.

LA PREVENCIÓN ES LA MEJOR MEDICINA
Las mejores medidas de protección contra la neumonía son las vacunas aplicadas a todo el personal que trabaja con el adulto mayor, así como a las personas arriba de los 65 años, explica Sarabia Sanjuanelo.
“No sólo se debe aplicar la vacuna contra la influenza, también para otras enfermedades como la tos ferina, la difteria y la herpes zóster, asegura el médico.
“También es importante evitar los cambios bruscos de temperatura y las habitaciones frías y húmedas porque son factores de riesgo de la neumonía”.
Los adultos mayores que viven en asilos, con padecimientos pulmonares, trastornos de deglución o Alzheimer necesitan prestar más atención a la prevención porque el riesgo de recaer en esta enfermedad encubierta pero peligrosa es mayor.

¡Participa con tu opinión!