Las tantas veces anunciada Ley de Movilidad del Estado de Aguascalientes terminó en un conjunto de ideas conseguidas en reuniones de gabinete, a juzgar por los señalamientos que ha recibido, principalmente que no hubo consulta a los sectores involucrados y menos se abrió al público.

Una de las obligaciones de los tres niveles de gobierno es escuchar y atender los planteamientos que se hagan, aún cuando quien los emita no tenga el título de “experto”, pero que por su experiencia puede enriquecer un propósito. No hacerlo es cerrarse a la democracia, a la que tantas veces se recurre en el discurso.

En la presentación que se hizo del escrito ante la sociedad, se habló que la intención es que “los ciudadanos cuenten con un transporte accesible, eficiente y seguro” y que la Ley “es resultado de la consulta de diversos sectores involucrados en el tema y ciudadanos”.

Se pretende imponer “una nueva cultura” encaminada a la reducción de uso del automóvil, lo que es hablar de la soga en la casa del ahorcado, toda vez que Aguascalientes tiene tres plantas armadoras de automóviles y su principal objetivo es la venta de los mismos, lo que significa que pueden seguir ensamblándolos pero que sus marcas no se comercialicen aquí.

Para evitar el uso de los automotores se buscará impulsar “el uso de otras alternativas de movilidad, como el transporte público”, además que “con esta ley, el peatón es prioridad”, aspecto que ojalá se cumpliera en los tres anillos de circunvalación donde los atropellos mortales son el pan de cada día, lo mismo que en varias arterias de la ciudad, en una muestra palpable que lo que menos importa es conducir a velocidad moderada en beneficio del transeúnte.

A imitación de la pasada administración estatal, en la que se implantó el servicio de taxis “ecológicos” (que en diciembre de 2016 desaparecieron), ahora se autorizarán ocho concesiones para transporte urbano que serán las encargadas de “operar el nuevo sistema”, basado “en un modelo de empresas de trasporte profesional”, en lugar del tradicional sistema “hombre-camión”, concesiones que aumentarán hasta alcanzar el objetivo de sepultar el actual esquema, aunque esto será gradual ya que en un principio “las concesiones convencionales permanecerán como están” hasta que se integren al “transporte multimodal”, sin precisarse cuál será el tiempo de gracia.

Hay aspectos que se alejan de todo documento oficial, al citar que para elevar los estándares de prestación del servicio, en cuanto a las formas internas de organización de los concesionarios y prestadores del servicio, “es tiempo de acabar con la opacidad, el clientelismo y el fraude a la ley”, señalamientos que encajan perfectamente en un mensaje político-partidista y electoral, pero no en la Ley de Movilidad, por lo que quien la redactó deberá explicar esas acusaciones y particularmente quién o quiénes las cometen, porque al hacerse de manera general afecta al grupo que actualmente otorga el servicio. Máxime que pende la amenaza: “De ahora en adelante la transparencia y el respeto a los derechos legítimamente adquiridos deben ser la divisa de la acción del Estado en este campo”, esto es, que cuando se considere que algún concesionario no cumple con la legislación será llamado a cuentas y como puede no cumplirlo, o simplemente que pretenda seguir con su rutina de “hombre-camión”, tendrá sólo una opción: se integra al “nuevo sistema” o tendrá que dedicarse a otra cosa.

Por lo pronto, Manuel de la Cruz Ricalde, vocero de la Alianza de Transportistas Urbanos y Suburbanos de Aguascalientes (ATUSA), dejó en claro la marginación de que fueron objeto ya que en ningún momento fueron invitados a una reunión para darles a conocer ese propósito, con lo que pudieran dar sus puntos de vista, lo que deja en entredicho que la ley “es resultado de la consulta de diversos sectores involucrados en el tema”.

El documento ya fue turnado al Congreso del Estado para su conocimiento y debate, por lo que está en los diputados y diputadas hacer un análisis a fondo de lo que se pretende y ante todo que ojalá ahí sí escuchen a los prestadores de los servicios de transporte, que se hagan foros para que otros segmentos sociales opinen, ya que no basta que lo hagan sólo los concesionarios sino que los usuarios tienen mucho que decir, que contar y que proponer.

A SEGUIR EL EJEMPLO

Ante la proximidad de las campañas electorales es importante que se aplique la ley para evitar la llamada “basura electoral” que tanto daño visual provoca no sólo en los centros urbanos sino en las comunidades rurales.

Es costumbre que pese a que hay lugares oficiales para colocar anuncios de partidos o candidatos, se fijan en otros lugares, principalmente en el mobiliario público como contenedores y postes de energía eléctrica y teléfonos, lo mismo que en la confluencia de calles, o que sin solicitar permiso a sus propietarios pintan mensajes en las bardas de las viviendas.

En ese sentido la capital del país dio un paso adelante, al informar el Instituto de Verificación Administrativa (Invea) que está prohibido colocar propaganda en postes o adosada a edificios, por lo quien lo haga se hará acreedor a una multa de 15 mil pesos por cada anuncio instalado, además de pagar por el retiro.

Esta norma se aplica ya a la precampañas que comenzaron el pasado 14 de diciembre y estará vigente hasta junio próximo, en que concluyen las campañas, y para no dejar lugar a ninguna duda el consejero presidente del Invea, Meyer Klip, declaró que por cada gallardete o anuncio en lugar indebido que su personal detecte, habrá una multa equivalente a mil 500 unidades de cuenta de la Ciudad de México, esto es 15 mil pesos.

En los pasados comicios la autoridad local fue laxa en ese sentido, al no castigar a quienes colocaron “pegotes” en la balaustrada de la Exedra y en las paredes de Catedral y otros edificios públicos, lo mismo que en postes y contenedores, lo que aún cuando fueran retirados volvían a ponerse. El problema fue cuando se trató de pintura ya que al penetrar en la piedra o cantera dificultó borrarlos.

Si está en funciones el equipo de videovigilancia en diversas arterias de la ciudad puede detectarse quienes son los que llevan a cabo esa labor para que reciban un escarmiento, lo que permitirá preservar la ciudad limpia de ese tipo de propaganda, que debe quedar como un suceso que nunca debió hacerse y que si se permitió fue por falta de reglamentación, misma que hoy existe y sólo falta utilizarla.

EVIDENCIA INESPERADA

Una masa de niebla sorprendió a temprana hora de ayer a quienes circulaban en sus vehículos o a pie por la ciudad de Aguascalientes. A las 7.45 horas la nube hizo imposible que pudiera mirarse más allá de una cuadra, lo que fue aprovechado por varias personas para utilizar sus celulares y tomar fotografías y videos de la plaza de armas, de la avenida Madero y las calles José María Chávez, 5 de Mayo, Moctezuma, Carranza y Galeana, entre las más céntricas. El fenómeno atmosférico duró sólo unos cuantos minutos, pero suficientes para captar una imagen muy común en otras partes del mundo, principalmente en la zona europea, pero no aquí, donde son pocas las ocasiones en que se puede apreciar esta manifestación de la naturaleza.

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