Las necesidades entre la población afectada por el sismo que hace un mes golpeó a esta entidad no aminoran.
Decenas de personas hicieron ayer fila en la Segunda Sección para recibir una de las despensas que entregó en ese punto la Presidenta Municipal, Gloria Sánchez.
Tras recibir un boleto en su casa, los afectados se trasladaron a la esquina de Mariano Abasolo y Guadalupe Victoria, para canjearlo por una bolsa con frijol, arroz, atún, un paquete de papel de baño, galletas, sardina, sopa y verduras enlatadas.
En ese punto, personal del Municipio instaló tres camionetas con al menos 350 despensas cada uno.
La maestra Alejandra Lagunas, quien vive en la zona, aseguró que es la primera vez que recibe una despensa del municipio.
“Es un apoyo, pero no soluciona realmente el problema en el que estamos. Las despensas yo las considero como apoyo, pero no es la solución”, dijo.
Explicó que muchos damnificados están esperando que el Gobierno federal y local les entregue dinero en efectivo.
María Magdalena Celaya Santiago, otra damnificada que vive en la Calle Reforma de la Segunda Sección, sostuvo que en esta zona solamente elementos del Ejército han entregado despensas.
La mujer cuenta que su vivienda resultó afectada y que desde el día tel temblor de magnitud 8.2, duerme en un corredor.
Carla Orozco, otra vecina de la calle 2 de Noviembre, agradece la despensa del ayuntamiento, pero dice que, lo que le urge, es que derriben su casa que resultó con pérdida total.
A unos metros del lugar donde se repartieron los apoyos, los escombros de las casas derrumbadas por el sismo impiden el paso a los peatones.
Varias viviendas están abandonadas, pero sus dueños temen que la delincuencia se apodere de estos lugares.
En esta ciudad, el sismo afectó más de 15 mil casas.

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