Con el nombre de María Fernanda, fue bautizada la pequeña hija del matrimonio formado por Guillermo Dávila y Carolina Bernal.
El Templo del Rosario (La Merced) enmarcó la misa sacramental donde el Ministro de la Iglesia ungió con el aceite de los catecúmenos a la bautizada, para después verter en ella, el agua del Río Jordán.
Durante la ceremonia, María Fernanda estuvo acompañada por sus padrinos: Ricardo Perea y Ana Lucía Bernal, quienes se mostraron orgullosos de presenciar tan significativo acontecimiento en la vida de su nueva ahijada.
Después de la ceremonia, la familia Dávila Bernal, ofreció un banquete en el salón Crisval donde perduró excelente ambiente familiar.