Es la Corte signo de equilibrio en el país

Por encima del tema político o salarial, la Suprema Corte de Justicia de la Nación es un tribunal constitucional fuerte, independiente, predecible y que representa el equilibrio en nuestro país, entre los poderes.
Así lo señaló la ministra Margarita Beatriz Luna Ramos, quien destacó que la agenda que conoce y atiende el máximo tribunal del país, es realmente importante, si bien es cierto que hay temas que son más mediáticos que otros.
Sin embargo, la importancia jurídica es la misma, como lo es la atención que se da a cada asunto que conoce este tribunal constitucional que, reiteró, es factor de equilibrio entre los poderes del Estado Mexicano.
En charla con El Heraldo durante su visita a la Universidad Autónoma de Aguascalientes, para la presentación del libro “El proceso de fiscalización”, la ministra de la Corte declinó abundar sobre el controvertido tema salarial de los juzgadores federales, como del ámbito político, a tres semanas de que el gobierno electo inicie su administración sexenal.
Destacó en contraparte el motivo de su visita a la entidad, en un evento coordinador por el propio Poder Judicial de la Federación, el del Estado y la UAA para la presentación editorial de la obra del magistrado Silverio Rodríguez Carrillo.
En torno a ello, expuso que el tema fiscal es algo que debe importarnos mucho a todos, a sabiendas de que la Constitución establece la obligación de contribuir para sufragar los gastos públicos.
“Esto, conscientes de que tal deber tiene reglas y principios establecidos en la misma Carta Magna, de tal manera que cuando se nos cobre, estas reglas y estos principios deben ser aplicados a cabalidad; de eso debemos ser vigilantes”.
En ese contexto y durante su participación como comentarista del libro, indicó que en tres capítulos se muestran todos los criterios que han externado los órganos jurisdiccionales desde el máximo tribunal, hasta los tribunales colegiados, y que van diciendo la interpretación para que el gobernado sepa de qué derechos goza cuando tiene una fiscalización; que la autoridad sepa sus límites, los litigantes evoquen criterios y los medios de impugnación sirvan para lo que fueron creados.