Frida Edith Andrade Alemán 
Agencia Reforma

CDMX.- El 60 por ciento de la ropa que se consume en el País es ilegal, de acuerdo con cálculos de Raúl García, director de Fashion Outlet, organización civil conformada por fabricantes, distribuidores e importadores de ropa.

Dicho porcentaje equivale a 9 mil millones de dólares anuales.

La estimación fue realizada a través de la recopilación y análisis de datos PGR, que refieren la cantidad de «pacas» (ropa usada de contrabando) y piratería, así como datos de la industria presentados por el Inegi y Canaive, explicó García.

El consumo ilegal comprende ropa robada y prendas usadas que entran de contrabando de Estados Unidos, así como piratería de marcas.

Entre las razones de esta situación, está la falta de regularización por parte del Gobierno y los bajos valores a los que se ofrecen estas prendas, entre 20 y 30 por ciento menos que los productos que se venden en canales legales, pero con un alto riesgo en su calidad e higiene.

«El mexicano compra y si compra lo ilegal, va a seguir habiendo oferta; los precios son más baratos porque por esas prendas no pagan impuestos o seguro social», agregó Fernando Muñoz, presidente de la Canaive en Yucatán.

En las carreteras de Estados como Veracruz, señaló, hay robo de mercancía legal, que después puede terminar en el mercado ilegal.

Empresarios coinciden que esta situación y otros factores económicos ha afectado al sector textil de confección, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) cayó 2 por ciento en el primer semestre.

El principal canal de distribución de estas prendas son los tianguis y canales informales, pues en las tiendas establecidas se cuenta con mecanismos de vigilancia del Servicio de Administración Tributaria (SAT).