Como hijo de Dios fue reconocido el niño Damián Alejandro Malo Hernández, mediante el primero de los sacramentos que recibió en el templo de Nuestra Señora del Rosario, para lo cual fue acompañado por sus papás Óscar Malo Martínez y Frida Isela Hernández Macías.
Durante la ceremonia sacramental, fueron sus padrinos Griselda Alicia Macías Ibarra y Adán Vega Morales, quienes lo acercaron a la pila bautismal, donde el siervo de Dios, derramó sobre él, el agua consagrada.