En el respeto a los derechos humanos y la diversidad en la sociedad, las universidades juegan un papel fundamental, sobre todo cuando impulsan una formación humanista que ayude a reconocer y construir nuevas maneras de convivencia con apego a las garantías individuales.

Así lo señaló el director del Instituto Oikos Centro Integral, Juan Carlos Hernández Meijueiro, y agregó que las instituciones de educación superior son verdaderos semilleros de mentes donde se discuten ideas y se ofrecen alternativas de desarrollo para diferentes ámbitos.

En conferencia sustentada en la Universidad Autónoma de Aguascalientes sobre Derechos Humanos y Diversidad, el profesionista reconoció avances, pero sostuvo que falta mucho por impactar positivamente en la sociedad y abonar a la plena conciencia de la igualdad hacia todos los miembros de la colectividad.

En ese sentido, destacó los beneficios de la extensión universitaria como una vía para abonar a la mejora social a través de la educación, así como incidir en las comunidades mediante acciones que fortalezcan las políticas públicas y la paz.

Así, exhortó a los universitarios a aplicar el humanismo en su práctica docente y estudiantil, además de hacerlo en su vida diaria.

Durante su ponencia, Hernández Meijueiro compartió con los asistentes las perspectivas de las instituciones de educación superior laicas en torno a los Derechos Humanos durante tres generaciones, refiriendo que la lucha fue hace 60 años por la justicia, igualdad y libertad de expresión.

En los setenta, dijo, la demanda se focalizó en el acceso a la vivienda, trabajo y salud digna; y en la más reciente generación, fraguada durante la década de los 90, se ha expuesto la necesidad de reconocer los derechos sexuales y reproductivos, la diversidad sexual y el cuidado del medioambiente.

La conferencia formó parte de las acciones que lleva a cabo la Defensoría de los Derechos Universitarios para que la comunidad universitaria tenga información y reflexione en torno a distintos tópicos, como relaciones saludables, resolución pacífica de conflictos, perspectiva de género, igualdad, entre otros; esto con el fin de que la convivencia entre docentes, estudiantes y administrativos sea empática.