Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En 76 años, el Estado Mayor Presidencial (EMP) se convirtió en un Ejército dentro del Ejército que llegó a consumir hasta el 56 por ciento del presupuesto de la Presidencia de la República.
En el último sexenio, mantenerlo costó anualmente mil 800 millones de pesos, de los que sólo 900 millones fueron para la operación de la flotilla presidencial, cuando el presupuesto de la Presidencia se ubicó en 3 mil millones de pesos al año.
Actualmente no sólo cuenta con una plantilla conformada por 2 mil 831 elementos, entre militares y civiles –de ellos mil 869 operativos–, sino que administra instalaciones deportivas, de eventos sociales y un centro hospitalario, además de 454 vehículos, desde autos blindados hasta camionetas de carga o pasajeros, y 20 aeronaves.
Esta institución tendrá hoy su último encuentro con un Presidente de la República: Enrique Peña Nieto ascenderá de grado a decenas de sus integrantes antes de que desaparezca la corporación.
Tras la advertencia del Presidente electo Andrés Manuel López Obrador de no utilizar a esa agrupación para su seguridad, las Fuerzas Armadas analizan cuál será su futuro después del 1 de diciembre, por lo que entre los escenarios está que los elementos que pertenecen a la Defensa Nacional se conviertan en un Batallón de Servicios Especiales y el resto se integre a la Marina o a la Policía Federal.
Este grupo cuenta con una Jefatura, dirigida por el General Roberto Miranda, y con tres subjefaturas: seguridad, logística y administración, las cuales manejan 10 secciones y 11 áreas adicionales.
La más importante es la octava sección, encargada de proteger al Presidente y su familia, la cual cuenta con 159 escoltas o choferes. Le sigue la cuarta, con 147 elementos dedicados a la logística de los actos públicos o privados –fuera de Los Pinos–; luego esta la quinta, con 131, destinada a la seguridad de los eventos presidenciales.
El Jefe del Ejecutivo federal tiene además un grupo denominado “Ayudantía”, cuyos 44 elementos están al pendiente de su ropa o accesorios personales. Al menos cinco de ellos se turnan para que dos estén siempre junto al Presidente, incluso, uno de ellos siempre aparece a su espalda en todos los actos.
La más numerosa es la séptima, con 470 escoltas que cuidan a los ex Presidentes, a los funcionarios de primer nivel y sus familias, así como a familiares de la pareja presidencial.
El EMP cuenta con seis inmuebles de gran impacto. Dentro de Los Pinos tiene el histórico edificio Molino del Rey, pero el mayor número de elementos se encuentra en sus instalaciones de Constituyentes 270, el cual alberga su propio taller para mantenimiento y hasta una estación de gasolina.
En el Hangar Presidencial, en el que se gastaron mil millones de pesos para su remodelación, trabajan 444 personas. Ahí se encuentran los ocho aviones presidenciales y 12 helicópteros.
Cuenta con un deportivo de 56 hectáreas donde trabajan 191 personas, el cual cuenta, entre otras áreas, con alberca, campo de equitación y de tiro. Sin embargo, de sus 467 usuarios, sólo 59 son militares, el resto son particulares que pagan cuotas mensuales. Sus jardines y salones de fiestas se rentan para eventos especiales.
Ahí existe un área de adiestramiento a escoltas de particulares, la cual cobra también por los servicios.
El Campo Marte tiene salones para fiestas, con capacidad hasta para 800 personas, mientras que su Centro Hospitalario cuenta con 224 personas, entre médicos, enfermeras y personal de apoyo.

Sale caro
Recursos del Presupuesto de la Presidencia destinados al Estado Mayor Presidencial:

$1,800 millones costó cada año mantenerlo.
$ 900 millones fueron para la operación de la flotilla presidencial.

Sus propiedades
El EMP administra, entre otros bienes:
454 vehículos
20 aeronaves
6 inmuebles de alto impacto
Un centro hospitalario