CDMX.- Para quienes habitaron alguna de las casas de la privada de avenida San Bernabé 889, en la colonia San Jerónimo Lídice, el solo mencionar el número 20, donde vivió Luis Miguel durante su adolescencia, les trae incontables recuerdos, como que ahí se formó la pandilla de cuates “Club Vampiro”.
Roberto Palazuelos fue vecino de “Micky” en el complejo. Ahí también radicaron Héctor Suárez Gomís, Leonardo García y Andrés García Jr. La mayoría siempre estaba bajo supervisión de alguna de las mamás, o a veces de Héctor Suárez, Pepita Gomís, Andrés García padre, Marcela Basteri o el propio Luis Rey.
“Así fue como nos hicimos amigos, en las reuniones de las privadas. Hace treinta años, o no sé cuántos, en frente, cruzando por Av. San Bernabé, había una casucha abandonada, en un terreno baldío.
“Ahí nos íbamos a jugar a espantos, sustos y esas cosas, y nos bautizamos como el «Club Vampiro»”, comentó Palazuelos.
Hoy en día, la que fue casa de Luis Miguel está habitada por la familia de Mario Elías.
De acuerdo con el administrador de los condominios, José María Ogaz, la producción de “Luis Miguel, La Serie”, quiso rodar ahí algunas escenas, pero los vecinos declinaron porque hay muchas familias con niños y prefieren privacidad.
“«Micky» salía a jugar con nosotros y durante el tiempo que vivió ahí tuvo momentos muy felices”, dijo Palazuelos.
“El Diamante Negro” platicó también sobre los encuentros boxísticos que armaba Héctor Suárez padre, en el fondo de la privada, que da al bosque, y a donde llegaban aficionados a este deporte para echarles porras a todos los niños que participaban, entre ellos “Micky”.
“Don Héctor Suárez, tipazo, armaba un ring. A los niños nos ponía vendas, guantes, se traía un referí y se organizaban las madrizas. Yo era de los madreadores, sí me tocaron mis madrizas, venían a retar unos 16 chavos.
“A Héctor chico le rompió la nariz un alemán que vivía al lado de «Micky». Ya cuando «Luismi» empezó a despuntar en su carrera lo vimos menos. Aunque fue en esta privada donde despegó”, comentó el actor y empresario hotelero.
Roberto, quien es mencionado como “Bobby” en la serie de Netflix, también rememora los asados que organizaba Andrés García, quien invitaba a todos los vecinos y a amigos como Luis Rey, Rodolfo de Anda, Mariagna Pratts y los niños.
“A Andrés (papá) le encantaba tirar (balazos) al cerro de en frente, y como Durazo lo protegía, ni quién dijera nada. Ya los vecinos estaban acostumbrados a eso, a que Andrés estaba practicando.
“Era mi máximo que me tocara estar con él. Me pasaba pistolas enormes, una Magnum 44, una .357; pesaba más la pistola que yo”, detalló Palazuelos.
Éstas, dice, son algunas de las mejores experiencias que vivió con “Micky” durante su periodo de amistad.
“Recuerdo que Andrés García tenía unas pirañas en el cuarto de Andresito, y era lo máximo ir a verlas y aventarles comida.
“También era muy padre cuando nos aventábamos en la avalancha, o sentados en la patineta, por la privada, porque la bajada está cabro… Armábamos carreras, todos los niños éramos banda”. (Juan Carlos García/Agencia Reforma)