Salvador Rodríguez López

Desde su aprobación por la LIX Legislatura del Congreso del Estado (2004-2007) hubo dudas sobre las bondades que se decía del Impuesto Sobre la Nómina (ISN), al considerar el sector patronal que se aplicaba un gravamen más sin que hubiera reglas claras sobre su operación.
Quienes se opusieron en aquel momento no andaban errados, puesto que los créditos, que serían exclusivamente para el fomento de las actividades productivas y crecimiento del empleo, tuvieron otro destino, como fue para películas, préstamos que hasta la fecha no se han logrado recuperar, o aquellos etiquetados como “impagables”, pese a que el deudor es solvente.
La ley que se creó para tal fin obliga a la totalidad de los negocios a pagar un porcentaje de lo que devengan sus trabajadores, y ahí entran no sólo fábricas, industrias, talleres mecánicos, casas comerciales, etc., sino que se incluyó a instituciones de educación privada de todos los niveles y otros organismos, que hasta la fecha no han recibido ningún beneficio.
En tal virtud el presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), Pedro Gutiérrez Romo, exigió que se clarifique ingreso y destino de los recursos del ISN, al considerar que no hay reglas abiertas para ejercer los recursos que se recaudan por este concepto.
Por ahora “el dinero se mantiene fijo en su mayor porcentaje, generando dividendos, y así está previsto en el presupuesto del gobierno del estado”, recurso que añadió, “se congeló y permanecerá en tal sentido hasta que la iniciativa privada local junto con el gobierno del estado logre reglas de operación nuevas y convenientes para ambas partes, para el ejercicio de un porcentaje determinado de la recaudación por el Impuesto Sobre la Nómina”.
Existe un acuerdo entre el empresariado, representado por el Grupo de Industriales y el propio CCEA, para definir nuevas reglas, que eviten darle una aplicación distinta a lo que se recauda, ya que en diferentes momentos se entregaron para financiar proyectos externos, no productivos y que no generaron empleos.
Lo necesario es trabajar con rectitud y enfoque en los objetivos, “a fin de que los créditos que se lleguen a dar en un momento dado tengan una finalidad muy concreta para el empresario y para el aparato productivo y el desarrollo económico de Aguascalientes”, reiteró Gutiérrez Romo.
Sostuvo que en la medida que se logre lo descrito “lanzaremos convocatorias y los que apliquen de acuerdo a las convocatorias, como todos los créditos y apoyos tendrán acceso a empréstitos para seguir haciendo economía para la entidad”.
Ojalá que dentro de las reglas de operación se incluya a la totalidad de los que aportan el impuesto y no sólo a los empresarios, que desde un principio han buscado ser los únicos beneficiados de ese recurso, cuando lo justo es que no exista excepciones y de esta manera accedan las escuelas particulares, que mediante un crédito pueden ampliar sus instalaciones y por ende la matrícula y la contratación de más profesores, o pequeños negocios que a través de un empréstito logren crecer.

ELLOS DECIDIRÁN
A marchas forzadas trabajan en la mayoría de los partidos políticos con miras a las elecciones municipales que habrá el primer domingo de junio, lo que en sí es algo lógico, por lo que los interesados en ser candidatos hacen lo propio en espera de lograr el apoyo necesario.
Son preámbulos naturales de lo que vendrá, sin embargo hasta ahora no se observa una campaña intensa en ninguno de los organismos para atraer la atención de los jóvenes, que con su voto podrían decidir el rumbo de los comicios.
En efecto, del casi millón de ciudadanos que forman la Lista Nominal de Electores en el Estado, los que tienen entre 18 y 29 años de edad integran el 30% del padrón, esto es, más de 300 mil, que tienen en sus manos el destino de los candidatos y sus partidos, siempre y cuando consideren que las propuestas satisfacen sus deseos y en su momento se hagan realidad.
Quienes tienen de 20 a 24 años forman la parte principal de la masa juvenil convocada a votar, en segundo lugar están los de 25 a 29 años y en tercero los de 18 y 19 años, con el punto que en este último grupo está la mayoría que votará por primera vez.
Asimismo, como ocurre desde hace bastantes años, las mujeres son mayoría en el padrón, lo que es otro elemento a considerar, porque si la mayor parte acuden a votar serán determinantes a la hora del recuento.
La variación demográfica, las crisis económicas y las condiciones sociales, junto con el descubrimiento de casos de corrupción, atraen la atención de los jóvenes, que por regla general son de exigencia para que mejore la situación y en otros de condena a los sectores político y de capital y que luego se convierte en desencanto.
La única manera de cambiar el estado de cosas es que los aspirantes a un cargo de elección popular se comprometan a atender y solucionar sólo lo que es viable, que al escucharlos se perciba que dicen la verdad, sólo así podrá haber una participación masiva en las urnas.
Los tiempos actuales son muy distintos a los precedentes por la sencilla razón que hay acceso a todo tipo de información, lo que permite increpar, corregir, censurar y exigir a las y los candidatos, que por su parte deben actuar honestamente si quieren obtener el apoyo y ante todo, cumplir con cada uno de los acuerdos.
Otro elemento a considerar es que entre los jóvenes no hay una fijación en nombres, colores y siglas de partidos, sino en causas, lo que obligará a los aspirantes a presentar una descripción detallada de lo que pretenden y cómo lo pueden resolver. Bajo este marco cada vez es menor el sentido de pertenencia a un partido, al dejar atrás las figuras y darle su respaldo a las finalidades o conceptos.
Las mujeres jóvenes han ganado amplios espacios en la esfera pública, con un activismo permanente en defensa de causas, que puede ser por cuestiones de género, a favor o en contra del aborto, de protección al medio ambiente, o en amparo de los animales, entre otros temas variados que ocupan su atención y que llegadas las campañas exigen que las y los aspirantes no sólo asuman compromisos sino que los hagan públicos, lo que les dará elementos para presionar llegado el caso de que lleguen a ocupar un cargo.
El partido y sus candidatos que logren entender el pensamiento social podrán tener mayores opciones de triunfo, porque ya no basta con quedar registrados para la competencia, sino que se tiene que actuar con un sentido de la realidad, entendiéndose que la tradición y los colores ya no son muy importantes y tampoco ofrecer espejitos a cambio del voto.
Aún están a tiempo de armar una estrategia objetiva, equilibrada, que incluya los aspectos medulares que esperan los electores, para ello tienen que salir a la calle a escuchar a los pobladores, porque aún cuando las reuniones con “líderes” de colonias urbanas y comunidades rurales son importantes no se dice lo que quiere y espera el ciudadano de a pie, que a final de cuentas es el que resuelve la elección.

SIN RESPUESTA
Mientras el gobierno federal se regodea con las ganancias que, dice, obtuvo del mes y medio que duró el cierre de ductos y el desabasto de gasolina, en Aguascalientes las pérdidas económicas fueron por 58 millones de pesos, tan sólo del 7 al 20 de enero, que perjudicaron a micro, pequeñas, medianas y grandes empresas. De acuerdo con la encuesta que llevó a cabo el Colegio de Economistas, en coordinación con agrupaciones empresariales, hubo afectación a todo tipo de actividades productivas, entre ellas el comercio, la construcción, industria manufacturera, servicios de alojamiento temporal, restaurantes, loncherías, bares, servicios profesionales, científicos y técnicos, entre otros. El presidente del Colegio de Economistas, Jael Pérez Sánchez, subrayó que de 323 empresas que participaron en el sondeo, 224 señalaron que tuvieron pérdidas económicas en dos semanas, lo que se reflejó en la disminución de ventas, baja afluencia de clientes, problemas de distribución, retrasos o ausentismo laboral, problemas con sus proveedores y retrasos en producción, entre otros, mermas que no tienen de otra que absorberlas.