Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 29-Mar.- Un total de 900 soldados arribaron a Culiacán, Sinaloa, para reforzar los operativos contra el crimen organizado.
Juan Ernesto Bernal, Comandante de la Tercera Región Militar, informó que los elementos serán desplegados a patrullajes en coordinación con policías estatales y municipales en Culiacán y Mazatlán, en donde la cifra de homicidios ha escalado.
El refuerzo castrense también ocurre a unos días de la fuga de cinco reos del penal de Aguaruto, entre ellos Juan José Esparragoza Monzón, “El Azulito”.
El grupo de militares fue enviado a Sinaloa vía aérea desde la Ciudad de México y pertenece a las unidades de Infantería, Policía Militar y Fuerzas Especiales.
Sólo en enero y febrero, el Estado reporta 242 homicidios dolosos, de los cuales 195 se han registrado con armas de fuego.
Alberto López Vargas, comandante y supervisor operativo de la Policía Municipal en Culiacán, conocido como “Comandante Splinter” por su buen manejo de las armas, fue ultimado por un grupo armado al salir del edificio de la corporación.
López Vargas ya había sufrido un atentado en su contra, cuando un comando llegó a su casa en el Fraccionamiento Hacienda del Valle para privarlo de su libertad, pero él repelió el ataque, logrando que ocho personas armadas huyeran.
Aparte, el 21 de enero se reportó la desaparición del policía Israel Ruiz Félix y luego, el 23 de enero, la del oficial José Antonio Saavedra.
Ambos pertenecían al mismo grupo de la Policía Municipal que el 30 de septiembre auxilió a los militares que fueron emboscado por el Cártel de Sinaloa, en el que murieron cinco elementos castrenses.