Al transitar por la Pacific Coast Highway es inevitable admirar la inmensidad del océano, las lujosas casas de playa y gente camino a surfear: es Malibú.
Pero en este popular punto de California, que hasta canciones ha inspirado, no todo es sol, arena y mar. Escondido entre sus colinas se puede disfrutar del Malibu Wine Safari, una experiencia que combina una degustación de vinos californianos con un acercamiento a varias especies animales, que van desde una jirafa hasta caballos y llamas.
Ubicado aproximadamente a una hora de Los Ángeles, el Saddlerock Ranch es un viñedo que sus dueños, Ron y Lisa Semler, decidieron transformar en una especie de santuario animal y safari africano a principios de esta década.
Al llegar a la locación, se siente el sol primaveral. La joven en recepción sonríe y tras preguntar el nombre de la persona que reservó, señala: “será el grupo ‘Tigre'”.
Cada tour que inicia sale agrupado bajo el nombre de algún animal, también puede ser jirafa, cebra o algún otro.
Hay que esperar un poco antes de que inicie el recorrido. El lugar ofrece cinco modalidades distintas, que van desde los 65 hasta los 180 dólares, y todas incluyen cata de vinos y visita a los animales.
Antes de lo esperado Flint y Cindy, dos de los guías que trabajan en el lugar, invitan a subirse al vehículo.
La suerte está de su lado, dicen. De los 16 asientos disponibles sólo 12 van ocupados, y la ventaja de salir con minutos de antelación servirán para que el paseo, que durará aproximadamente hora y media, sea más tranquilo y que haya más vino para todos.
Una de las principales diferencias de los tours está en conocer, o no, a la estrella del lugar: Stanley, una jirafa macho retirada de Hollywood. Con él se hace la primera parada del recorrido. Este animal incluye en sus créditos la tercera parte de la película ¿Qué Pasó Ayer? (2013).
“Lo pueden acariciar, pero siempre deben tener comida en sus manos porque su amor es muy condicional”, advierte Cindy.
Así como Stanley, en las poco más de 400 hectáreas de extensión del rancho viven varios animales “retirados”, que han participado en comerciales, programas de TV o películas, pero que debido a sus circunstancias ya no pueden ser reintegrados a la vida salvaje. Y no con todos se puede tener contacto.
Hay una segunda parada y se debe bajar del vehículo nuevamente. A las cebras, dicen los guías, nunca hay que darles la espalda porque te puede dar una patada, y a los bisontes hay que observarlos desde lejos.
Y ya después de darle zanahorias a alguna llama o burro, nada como dos vinos blancos y uno rosado para el intenso calor que se siente. Las opciones del lugar van desde un espumoso hasta un zinfandel.
Si en la etiqueta se puede leer “Semler”, entonces se trata de un vino producido con uva cosechada en el mismo rancho. Lamentablemente, las víboras de cascabel son las culpables de que los turistas no puedan dar un recorrido por los viñedos.
Flint, maneja; mientras que Cindy contagia su entusiasmo en cada historia que cuenta del lugar.
La tercera y última parada del recorrido es para degustar la variedad de vinos tintos y algunos canapés. De paso, sirve para que el grupo se conozca un poco más: un par de amigas disfrutan de su estancia en Los Ángeles antes de irse a Nueva York, una pareja presume su amor y otro grupo de amigos festeja el cumpleaños de uno de ellos. Sí, Malibu Wine Safari es apto para toda ocasión.
El vehículo regresa al punto donde inició el recorrido. Hay que tener precaución al momento de bajar porque los vinos, el sol y aire ya han hecho efecto. Y, sin duda, ésta puede ser una experiencia bastante salvaje.

Sabías que…
– El rancho ha servido como locación para programas de televisión como “Scorpion” y “The Bachelor”.
– También ha aparecido en la serie “Keeping Up with the Kardashians”, pues sus protagonistas son vecinas del rancho.
– El lugar cuenta con un Tasting Room, que abre de lunes a jueves, de 11:00 a 19:00 horas, y viernes hasta las 21:00 horas, y sábado y domingo, de 10:00 a 21:00 horas.
– Los fines de semana hay música en vivo.