Vicente Flores Hernandez 
Agencia Reforma

CDMX.- Morena, el partido fundado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, fue conducido a una grave crisis por los dos grupos que se disputan el control de la dirigencia nacional y de los recursos.

Ayer, en un Congreso Nacional Extraordinario, orquestado por Bertha Luján y Héctor Díaz-Polanco, el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar fue convertido en presidente provisional de ese partido con la encomienda de conducir, en un plazo de cuatro meses, el proceso para renovar la dirigencia que tenía Yeidckol Polevnsky.

Con la participación de mil 310 congresistas procedentes de 27 estados, se acordó que en el proceso electivo podrán participar los militantes inscritos en el padrón con corte a agosto de 2019.

El Congreso morenista, que le dio la vuelta a una sentencia del Tribunal Electoral que había invalidado la Convocatoria, también designó a otros ocho Secretarios del Comité Ejecutivo Nacional.

«Ya hay un nuevo presidente, soy yo», lanzó Ramírez Cuéllar.

En tanto, Polevnsky publicó ayer en Twitter una serie de mensajes y videos aludiendo a la legalidad y al presunto respaldo que tiene para seguir en la dirigencia.