CDMX.- El Gobierno británico ensayó sus reacciones ante una posible muerte de la reina Isabel II.
Se decretarán 10 días de luto nacional y su hijo mayor, Carlos, quien ocupará el cargo, visitará Escocia y Gales poco después de la muerte para «mostrar que son una parte integral de su reino».
Este ensayo hizo saltar las alarmas para algunos, pues recientemente la Reina se tuvo que ausentar en un acto en la Catedral de San Pablo por encontrarse indispuesta.
No es la primera vez que el estado de salud de la monarca preocupa a la nación, ya que hace un par de años tuvo que retrasar un viaje debido a un resfriado.
Los días de luto se dividirán en dos partes. Los nueve primeros días se hacen procesiones ante el féretro y el décimo se hace sonar el Big Ben a las 9:00 horas.
Tras las campanadas, dos horas más tarde, comenzaría el funeral en la Abadía de Westminster. (Staff/Agencia Reforma)