Por FRANCISCO VARGAS M.

Para la gran figura Enrique Ponce con más de 2,300 corridas, había una asignatura pendiente en su extraordinaria carrera, siendo esta cortar dos orejas y un rabo en la Plaza Monumental de Aguascalientes, lo cual ha cumplido este domingo en lo que fue la Novena Corrida del Serial Taurino 2018, donde el diestro valenciano dictó cátedra y magisterio del toreo, que le redituó salir a hombros por la ‘Puerta Grande’ al final del festejo; en el cual Octavio García “El Payo”, cuajó una importante y vibrante faena que tuvo enorme calado que no la pudo redondear con la espada; mientras que Diego Silveti estuvo con la entrega valor y enorme a actitud que le caracteriza dando una vuelta al ruedo.
Con clima muy variante donde hizo acto la fuerte presencia del astro rey, como el viento en la primera parte del festejo y hasta la lluvia, el coso Monumental registró su segundo lleno de la presente feria. En lo que se refiere a la materia prima, saltaron toros de tres diferentes ganaderías todos que cumplieron en varas. Bernaldo de Quirós desiguales de presentación. El que hizo primero, bravo con transmisión, clase y fijeza premiado con el arrastre lento; segundo, un tanto tardo, fijo y manejable; cuarto de joven presencia, pitado y devuelto a los corrales; y sexto que fue rajado. De La Estancia tercero flojo y sin transmisión; cuarto bis, muy atacado de kilos, noble y fuerza medida; quinto corto, soso de medias embestidas. Así como uno de regalo que fue el séptimo de La Joya, noble y manejable.

ENRIQUE PONCE (Espuma de Mar y Oro)
“Artista” número 832 con 518 kilos de la dehesa de Bernaldo de Quirós, fue como su nombre, un toro artista para un torero artista. Lo recibió con verónicas armónicas por ambos lados jugando los brazos y abriendo compás, viniendo un tumbo espectacular al picador español José. El bravo toro remató con fuerza en las tablas desprendiendo una de ellas, comenzando Ponce con tandas por el derecho templadas de gran trazo, doblando en la primera de ellas el toro. Molestado por el viento, siguió con derechazos largos de enorme expresión de estética y clase como fueron los naturales por el izquierdo a pesar del viento, intercalando bellos adornos como cambios de mano por delante. Entre las notas de la Pelea de Gallos, prosiguió con tersos naturales recreándose en cada uno de ellos siguiendo con el pase de su creación la Poncina y cambios de mano por delante escuchando el grito de torero, torero. Sin pensar nunca en el indulto se perfiló para hacer la suerte suprema dejando una estocada entera desprendida, siendo premiado con las dos orejas teniendo la petición de rabo que el juez concedió, dando la vuelta triunfal con los máximos trofeos; mientras que a los restos de toro se le dieron el arrastre lento.
Saltó a la arena su segundo “Coronel” mismo que por presencia joven fue pitado por el respetable, a pesar de la música de viento lo lanceó a la verónica, siguiendo con más fuerza las protestas por lo que fue devuelto a los corrales.
En su lugar salió “Amigable” de La Estancia un toro regordete y muy atacado de kilos al que lanceó a la verónica. Brindó al gran compositor Armando Manzanero, comenzando su faena de muleta con torería, andándole con gracia del tercio a los medios. A base de consentirlo, no exigirle, dándole la altura y distancia perfecta, cuajó muletazos lentos y muy templados por el derecho, mostrando toda su maestría y sapiencia. Adornos como cambios de mano por delante, siguiendo con series por el izquierdo estando en ese mismo tenor. Ante un toro ya un tanto aplomado uno a uno sin aburrirse en la cara del toro extrajo más derechazos intercalando un portentoso cambio de mano por delante. Lamentablemente pichó en tres ocasiones, dejando media tendida terminando al séptimo golpe de descabello, escuchando un aviso y palmas calurosas.

OCTAVIO GARCÍA “EL PAYO” (Obispo y Oro)
Entre llovizna recibió a “Palomo Gris”, lanceando a la verónica de buena manera como fueron sus dos medias. Al tomar muleta, apretó la lluvia y el viento, logrando el queretano series con pases de mano muy baja, mismas que tienen calado siendo desarmado. Con un toro tardó con fijeza pero que se viene a menos, logró naturales artísticos como fueron los cambios de mano por delante con figura erguida y torería. En la parte final estando el toro aplomado cuajó pases de mucho mérito y exposición. Montó la espada pinchando en el primer viaje, dejando en el segundo estocada tendida recibiendo palmas.
Su segundo “Campo Amor” que desde un principio ofreció medias embestidas, abrevió con capa, mientras que con muleta al no tener buen colaborador, El Payo sacó pases aislados que fueron de mucha voluntad, sin alargar mucho su trasteo. Estocada entera retirándose entre leves palmas.
Ante esto regaló a “Capricho” de La Joya, mismo que recibió con verónicas muy armoniosas por ambos lados, bregando con torería rematando con un lance de reminiscencia antigua. Con un escalofriante pase cambiado por la espalda cerrado en tablas inició su faena misma que tuvo proyección y conexión, aprovechando la movilidad del transmisión del burel que a pesar de que buscó su querencia cuando tomaba la muleta lo hacía de manera humillada, siguiendo con pases por ambos perfiles que le fueron jaleados entre la Pelea de Gallos, sin faltar sus adornos como el pase del desdén. Jugándose el todo por el todo se fue por uvas haciendo la suerte recibiendo dejando una estocada entera contraria que no hizo efecto por lo que tomó la espada corta terminando al cuarto golpe de descabello recibiendo palmas.

DIEGO SILVETI (Rosa y Oro)
“Cielo Eterno” de La Estancia, fue su primero que tuvo ligeras protestas por su presencia, abreviando con capa el diestro guanajuatense, desmontando de manera espectacular al picador Curro Campos. Con muleta ante un toro flojo y sin transmisión está por demás voluntarioso logrando pases meritorios, siendo los mejores de ellos por el derecho en redondo, terminando con pases ayudados por alto. Estocada entera muy baja para palmitas.
El segundo de su lote fue “Chaman”de Bernaldo de Quirós, al que le hizo un quite muy ajustado por gaoneras escuchando diana desde las alturas, mientras que en banderillas Ángel González “Lupillo” salió al tercio. Montera en mano brindó a Miguel Espinosa hijo, iniciando de manera vibrante con un pase cambiado por la espalda, siguiendo por alto y derechazo. Al sentirse sometido el toro se rajó, pero esto no fue motivo para que Silveti desistiera en su intento sino todo lo contrario al trazar derechazos de buena factura como fue un trincherazo de pintura. En la zona de tablas saca más pases dándole las tablas al toro a base de su tesón y entrega. De estocada entera tendida y trasera concluyó teniendo petición de oreja que no le fue otorgada dando una vuelta al ruedo en reconocimiento a su faena lograda. ([email protected])

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