Alejandro González y Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) entró a una nueva zona de turbulencia.
El proyecto de infraestructura más grande de la actual Administración enfrentó ayer al empresario Carlos Slim y al puntero en las preferencias electorales a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador.
Slim, que es uno de los principales inversionistas en el proyecto, advirtió que cancelar el NAIM sería suspender el crecimiento económico del País.
Operadora Cicsa, de la que es propietario, y la española FCC Construcción, donde es accionista de control, son parte de consorcios que han ganado los contratos para construir el Edificio Terminal y la Pista 3 del nuevo aeropuerto.
“Ahorita no tienen por qué meterse, ahorita son candidatos, esta es una decisión que se tomó hace cinco años. Esa obra debió discutirse cuando estaba en proceso”, afirmó Slim en conferencia de prensa a la que llamó para sumarse al debate sobre el NAIM.
Más temprano, en su página oficial de Facebook, López Obrador difundió una historieta de 12 páginas contra el proyecto, al que considera un barril sin fondo.
A la pregunta sobre un eventual triunfo de AMLO, Slim admitió que le daría miedo lo que siga, si todas las decisiones se toman con el mismo criterio que en el caso del NAIM.
“Hay un riesgo de que se tomen decisiones equivocadas”, indicó.
Más tarde y tras conocer las declaraciones de Slim, López Obrador dijo en gira por San Luis Río Colorado, Sonora, que si la obra es un buen negocio, que el empresario lo haga con su dinero.
“Si lo hace con su dinero se le puede dar la concesión. Si él considera que es buen negocio, que lo construya con su dinero y se le da la concesión”, insistió.
Incluso, AMLO fue más allá: “Lo están utilizando (a Slim) para tratar de contrarrestar el avance de nuestro movimiento, pero no les va a funcionar”, reviró.
Cabe aclarar que la inversión requerida para el NAIM supera los 200 mil millones de pesos, de los cuales 70 por ciento serán recursos de la iniciativa privada y el resto del presupuesto público.