Hay que estar en el mar, nadando al lado del pez más grande del mundo, el tiburón ballena, para descubrir que la actividad es adictiva.
“No importa que no sea la primera vez. Es algo único. El estar al lado de un pez que puede medir más que una lancha es una impresión muy grande.
“Te transmite tranquilidad: él está nadando, te observa, pero continúa en lo suyo”, relata Willi Torfer, propietario de VIP Holbox Experience, uno de los varios operadores que ofrecen convivir con estos gigantes cerca de la isla caribeña.
La temporada de nado con el tiburón ballena -especie que no se encuentra en peligro de extinción sino en estatus de riesgo- empezó a finales de mayo y se extenderá hasta mediados de septiembre.
A diferencia de La Paz, al norte del País, donde también llegan los Rhincodon typus (su nombre científico), en Holbox la población es mayor, aseguran.
“Durante la temporada, casi es un 90 por ciento seguro que se ven. Ya por septiembre, las lanchas salen y cuesta más trabajo”, comparte Anayeli Sánchez, gerente de operaciones de Holbox Collection.
“Aquí (en Holbox) el número es muy importante. Puede haber 600 tiburones en un área de 5 millas náuticas, esto lo hace único”, completa Torfer.
Al tour hay que dedicarle al menos la mitad de un día, aclaran los expertos: el grupo parte muy temprano, cerca de las 7 de la mañana y se adentra en el mar por cerca de dos horas.
Los guías detectarán a los animales que llegan a medir hasta 12 metros, pero son totalmente inofensivos. Entonces, en turnos de dos, los viajeros se tirarán al agua dispuestos a asombrarse.
Ni una excelente condición física ni siquiera saber nadar, son indispensables, pues a los aventureros se les dota de chaleco salvavidas, goggles y aletas.
“El contacto se hace casi en la superficie, no hay que sumergirse mucho. Las personas bajan dos veces a nadar cerca del animal. Recomendamos que la primera sea para verlo, disfrutarlo visualmente, y la segunda para intentar tomar una foto”, señala Sánchez.
Tras la experiencia, los botes hacen recorridos por diversas zonas, como Cabo Catoche, donde se pueden apreciar arrecifes y diversa fauna.
“Hay tortugas, tiburón gata, raya, muchos animales. Atrás del faro de Cabo Catoche hay una laguna que se llama Santa Paula, muy bonita por sus colores. Allí, a veces, se ven flamingos”, comenta Torfer.
VIP Holbox y Holbox Collection cobran 2 mil 400 pesos por persona.
www.vipholbox.com
www.holboxcollection.com.mx

Para saber
– La edad mínima permitida para el recorrido es de 6 años, previa firma de carta responsiva de los padres.
– Mujeres embarazadas y personas con problemas de espalda no tienen recomendado el recorrido.
– Si se utiliza bloqueador durante la jornada, éste tiene que ser biodegradable.
– El uso de chaleco salvavidas es obligatorio.
– Las reglas del nado con tiburón ballena están estipuladas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

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