A pesar de los recortes presupuestales que enfrenta el Estado para la operatividad del sector salud y que son orquestados por la Federación, la administración estatal rechaza la idea que el Gobierno de la República concentre los servicios en este rubro.

El gobernador Martín Orozco Sandoval advirtió que en caso de que las aportaciones federales continúen a la baja, la propuesta de federalizar la salud sería puesta en la balanza.

El mandatario dijo que la Federación no tiene idea de lo complejo que le resultaría tomar el control del sector salud en todo el país. Advirtió que de concretarse la centralización de los servicios médicos, la calidad podría mermarse de manera importante.

Explicó que de los 5 mil millones de pesos anuales que requiere el sector salud en la entidad, 4 mil corresponden a aportaciones federales. En caso de que continúen disminuyendo estos recursos y que deba incrementarse la aportación estatal, deberá tomarse una decisión al respecto.

«Tengo que ponerlo en la balanza. Es una decisión que me llevará fácilmente hasta el tope. (Tenemos) hasta el 31 de diciembre para saber si firmamos o no el convenio de centralización o no”. El mandatario agregó que el titular del Ejecutivo Federal “ni idea tiene” de las implicaciones de tomar las riendas del sistema estatal de salud. “Sería triste dejarle el Hospital Hidalgo y todo a la Federación», declaró finalmente.