Durante el 2018 en el relleno sanitario San Nicolás se aplicó en dos ocasiones el protocolo para evitar el ingreso de basura incendiándose por las imprudencias ciudadanas de tirar sustancias riesgosas. Así lo reveló el director de Limpia y Aseo Público, Enrique Barba López, quien denunció también la quema de 120 contenedores y 60 cestos papeleros tan sólo en el mes de diciembre pasado a causa de menores de edad que les lanzaban pirotecnia.
En treinta de los contenedores que se incendiaron por aventarles fuegos artificiales se detectó en flagrancia a personas en su mayoría menores de edad, a quienes se les aplicó un apercibimiento y una multa de 3 mil a 6 mil pesos en presencia de los padres de familia, para hacerlos corresponsables de esa falta.
Indicó que esas prácticas representan daños patrimoniales al Municipio de Aguascalientes, porque reparar los contenedores cuesta cuando menos 15 mil pesos y sustituirlos requiere una inversión de hasta casi 20 mil pesos, mientras que para reponer los cestos papeleros se deben ejercer 3 mil 500 pesos por cada uno. “Ahora más que nunca urge reforzar la concientización ciudadana y por esa razón aquellos responsables de estos hechos son obligados a participar en un curso para que comprendan la importancia de no quemar esta infraestructura urbana”.
Enrique Barba López precisó que este comportamiento se registró principalmente en las colonias del oriente, con respecto a los contenedores en Palomino Dena, anexo Palomino, Cumbres y Rodolfo Landeros, mientras que la quema de 60 cestos papeleros ocurrió en la mayoría de la ciudad.
Luego, precisó que desde que se incendia un contenedor se aplica un protocolo para evitar que una brasa llegue al relleno sanitario y provocar un incendio de altas proporciones, motivo por el cual no se recoge la basura hasta que se agote el riesgo.
“En dos ocasiones se registró en el 2018 que dos camiones que transportaban la basura al relleno sanitario, al entrar en contacto con el oxígeno, algunas sustancias o brasas se vuelven a encender, por lo que se aplica otro protocolo y se vacía el camión en un patio especial para apagarla con extintores y agua. En una ocasión se incendió el camión por un raticida que tiró una fumigadora que hizo reacción con el aire e incluso el agua. El otro caso es una sustancia que se usa para madurar las papayas y los plátanos que al entrar en contacto con el aire genera una combustión”, indicó finalmente.