Seguramente que no hay una sola persona con vehículo que no se queje por los precios de las gasolinas, que de un día para otro aumentan algunos centavos y al mes ya significan pesos, pero de todos los que resienten más el ramalazo son los taxistas, que por razones de su trabajo están obligados a consumir una cantidad mayor y tienen que hacerlo con las mismas tarifas que regían en noviembre de 2016.

De pagar el litro a 12 pesos actualmente es cercano a los 20 pesos, por lo que llenar el tanque les significa una merma considerable en su retribución, de ahí que hay jornadas que les queda menos de cien pesos, lo que provoca que varios prefieran dedicarse a otra actividad.

Por si fuera poco, se habla que los precios del combustible seguirán al alza este y el próximo año, situación que puede generar presiones en los costos de producción de bienes y servicios, que inevitablemente se convertirá en mayor inflación y menor poder adquisitivo. El cálculo que hacen los expertos es que a finales de 2019 la gasolina Magna y Premium podrían ser superior a 22 y 23 pesos por litro, respectivamente y lo único que podría evitar esta espiral es que se aplique un subsidio, lo que aún cuando aminora el impacto significará un fuerte desembolso en los recursos públicos ya que por ejemplo en 2016 fue de 200 mil millones de pesos.

Sostienen que los precios del petróleo generarán ingresos adicionales al gobierno federal, pero también habrá efectivos nocivos, como alza de las gasolinas, diesel y derivados del petróleo.

El gremio de los taxistas, que son más de seis mil integrantes, de manera reiterada ha solicitado al gobierno del estado que autorice un incremento a las tarifas, pero la única respuesta es que está en análisis si procede o no, pese a que se ha demostrado con estudios los costos a que están obligados y las pérdidas que resienten en “días muertos”, como califican aquellos en que apenas logran para pagar la liquidación.

Sumado a lo anterior está la competencia del servicio por aplicaciones y la pertinaz vigilancia de que son objeto por parte de los policías viales, que por cualquier motivo les entregan la boleta de infracción, en ocasiones sólo porque se pasaron unos milímetros de la línea amarilla o por “estorbar” el flujo vehicular cuando se detienen a que suban o desciendan los pasajeros.

Aseguran que la autoridad está con la creencia que el taxi es un gran negocio, cuando la verdad es totalmente distinta, y menos cuando se trata de los choferes, que de lo que ganan tienen que pagar la liquidación diaria por turno, la gasolina y el lavado del vehículo, y lo que quede es su salario, del que sale para pagar las multas y en ocasiones las composturas.

Otra de las demandas que tienen los ruleteros es que se fijen reglas para el pago de la liquidación, porque hay concesionarios que sin razón alguna les aumentan 30 o 40 pesos, lo que podría ser poco pero es algo que incrementa el monto por turno para llegar en estos momentos de 260 a 290 pesos por turno.

Asimismo, sostienen que es un trabajo difícil en lo físico y mental, ya que deben estar atrás del volante un mínimo de ocho horas diarias, sin ningún tipo de seguridad social para ellos y para su familia, por lo que en caso de enfermedad tienen que recurrir a sus propios medios y al fallecer sus allegados quedan en total desamparo. Quienes ya no pueden conducir no tienen otra salida que recurrir a algún tipo de apoyo oficial o social.

Por lo pronto esperan que a la mayor brevedad el gobierno establezca nuevas tarifas y que el patrón no aumente la liquidación, de otra manera de poco servirá el incremento y más adelante considerar de qué manera pueden ser incorporados al Seguro Social, al Infonavit y el SAR (Sistema de Ahorro para el Retiro), que son básicos en cualquier relación laboral.

TRAS SU HUELLA

Lo que en otros tiempos se consideraba como un asunto totalmente familiar, hoy la desaparición de personas exige la participación de toda la sociedad y ante todo de una respuesta efectiva de los tres niveles de gobierno.

Aunque hay quienes creen que Aguascalientes está fuera del círculo rojo, lo cierto que ninguna entidad de la República se escapa de tener ese tipo de problemas, por lo que habrá que aplicarse más en la búsqueda de 37 ciudadanos que sin razón alguna están como ilocalizables.

Son hombres y mujeres de diferentes edades y dedicados a distintas actividades, lo que agudiza más la situación porque al no haber un modelo a seguir se tiene que trabajar cada caso de manera individualizada, bajo el supuesto que su ausencia haya sido por propia decisión, pero también que sea por alguna venganza o a manera de castigo, sin embargo con el paso del tiempo es mayor la angustia de sus parientes ya que no hay contacto con ellos ni con los que – presuntamente – los hayan raptado.

En la manifestación que hicieron el pasado 3 de septiembre varios allegados pidieron a las autoridades que hagan un trabajo coordinado y a los aguascalentenses en general que participen en la cruzada, que si alguien tiene un dato que pueda ayudar a encontrar a alguien de inmediato lo comuniquen a sus familiares o a las corporaciones policíacas, sólo así, sumando voluntades, será posible que se alcance los fines.

Suplican que se pongan en las condiciones anímicas en que ellos están para comprender mejor la angustia que viven, por lo que confían en la solidaridad de todos para que hagan suyo el aprieto y ayuden a saber en dónde están y bajo qué condiciones.

Aunque existen organismos federales que respaldan la búsqueda de desaparecidos y a nivel local las dependencias de justicia ofrecen indagar, consideran que debe haber una respuesta mayor, con la creación de varias brigadas de investigadores que se dediquen exclusivamente a la ubicación de ausentes, estableciendo el asunto como de máxima prioridad e inclusive, creando un reconocimiento a quienes cumplan exitosamente la misión.

Es fundamental que como sociedad no se acepte como algo normal que alguien se desvanezca, por el contrario, así se trate de sólo una persona tiene que conocerse en dónde está, por lo que la multiplicación de esfuerzos hará posible que este fenómeno se elimine en la vida diaria de Aguascalientes.

Para alcanzar mayores resultados haría falta una base de datos ADN de carácter nacional que posibilite la indagación e identificación de desaparecidos y que la sociedad conozca la Ley General de Víctimas que permita demandar su búsqueda amplia.

La exploración ciudadana tiene un valor invaluable, ya que se basa en una participación abierta que actúa de forma desinteresada y al mismo tiempo contribuye a combatir un problema que nunca debiera existir, pero que al estar presente es indispensable unir capacidades.

CONTRIBUCIÓN CULTURAL

La exposición Saturnino Herrán y otros modernistas, que se presenta desde el pasado 29 de septiembre y hasta el 24 de febrero en el Palacio de Bellas Artes, se integra por 84 piezas, entre pinturas, dibujos, fotografías y publicaciones procedentes de cuatro colecciones: Museo Nacional del Arte (Munal), Museo de Aguascalientes, Instituto Cultural de Aguascalientes (ICA) y Museo Universitario La Salle, así como de 12 particulares. El programa tiene lugar como parte de los actos en el centenario luctuoso de Saturnino Efrén de Jesús Herrán Guinchard, que nació el 9 de julio de 1887 en Aguascalientes y falleció el 8 de octubre de 1918 en la Ciudad de México.