Casi 22 por ciento de las mujeres embarazadas recurre a la automedicación para aliviar los síntomas comunes durante la gestación sin que se hayan estudiado lo suficiente los efectos de los derivados de plantas medicinales y analgésicos, alerta un estudio de la Universidad de Guanajuato.
El investigador Ángel Josabad Alonso Castro, quien dirigió el estudio, detalló que las plantas más utilizadas durante el embarazo son manzanilla, limón, menta, árnica, sábila y jengibre, para aliviar malestares como náuseas, estreñimiento, migraña y resfriado común, principalmente.
De acuerdo con el Conacyt, para el estudio, investigadores de Farmacia y Química Clínica del plantel entrevistaron a mil 800 embarazadas de Guanajuato, San Luis Potosí, Ciudad de México, Estado de México, Jalisco y Querétaro.
“En algunos casos, las dosis seguras de plantas medicinales se desconocen. Árnica y ruda se utilizan de manera tradicional para disminuir la inflamación, pero su consumo en dosis elevadas puede ocasionar aborto”, agrega.
De acuerdo con estudios realizados en animales de laboratorio, el consumo de ciertas dosis de ruda deriva en malformaciones congénitas, aseguró Castro, pero, dijo, aún no hay estudios clínicos que den respuesta a esta asociación.
Las embarazadas también recurrieron a la automedicación de analgésicos -paracetamol, bonadoxina y omeprazol, principalmente-, para el tratamiento de fatiga, migraña, dolor de espalda y gastritis.
El uso prolongado de paracetamol durante el embarazo se asocia con trastornos respiratorios y neurológicos (hiperactividad, autismo, por ejemplo) en los recién nacidos, alerta el estudio.
“Aunque se ha reportado que el consumo frecuente de paracetamol ocasiona hepatotoxicidad, es decir, daño en el hígado, no se han identificado consecuencias sobre su consumo durante el embarazo, no sabemos si los hay”, detalló Castro a la Agencia Informativa Conacyt.