Fernanda Carapia 
Agencia Reforma

Guadalajara, México.- La Virgen de Zapopan, Reina del Lago de Chapala, fue víctima del vandalismo.
Ni los dos guardias que posan a su lado ni los cuatro querubines que están a sus pies pudieron protegerla del robo de las llaves que tenía colgadas en su costado izquierdo.
En el «ataque» a la pieza escultórica de Mario Andrade, colocada el 12 de julio de 2015 frente al Lago de Chapala al inicio del Malecón, los guardianes perdieron dedos, manos y hasta el brazo entero, también sus escudos y presentan algunos daños en el cuerpo. Los ladrones arrancaron elementos de adornos en su ropa.
A los querubines les arrancaron las alas, los brazos y las piernas, y la placa conmemorativa desapareció, en su lugar hay una lámina con la leyenda «Virgen de Zapopan» pintada con un plumón negro permanente.
Los daños ocurrieron hace unos tres meses, según el Alcalde de Chapala, Moisés Anaya.
Pero poco podrán sacarle a las piezas ya que a pieza está hecha de fibra de vidrio.
El Presidente Municipal asegura que están en pláticas con autoridades eclesiásticas para hacer la reparación de la imagen que se colocó durante la celebración del 60 aniversario de la visita de la Virgen al Lago en 1955, cuando el manto lacustre pasó por una de sus crisis más severas.
«Ya nos estamos poniendo de acuerdo con el señor cura (de la Parroquia de San Francisco de Asís, José Octavio Moreno) para ver cómo la restauramos y que ya quede en buenas condiciones».
No obstante al daño, la imagen es venerada por quienes llegan a visitar el Lago y hacen una pausa para tomarse una foto y persignarse ante la Reina del Lago de Chapala, título que adquirió en 2009.