Dicen que “caras vemos, corazones no sabemos”, por lo que es preferible pecar de excesivamente desconfiados a ser sorprendidos por un ladrón, al que incluso muchas veces se permite entrar al hogar para que revise la instalación de energía eléctrica, del teléfono, la televisión o de cualquier otro aparato electrodoméstico.

Hay individuos que adoptan diferentes disfraces para llevar a cabo sus fechorías, presentándose en los domicilios con uniformes de dependencias públicas o de empresas particulares y con modales bien estudiados convencen a los moradores que les autorice ingresar para hacer una inspección y ya una vez adentro los someten para sin problema alguno llevarse cuanto objeto encuentran.

Lo más recomendable es que si no se solicitó un servicio no se les de acceso, aún cuando aseguren que recibieron un reporte de que puede haber peligro si no se atiende a tiempo el registro. Lo que se debe hacer en estos casos es comunicarse a la oficina que corresponda para informarse si han enviado personal y cuáles son los motivos para que lo haga.

Esta clase de “visitas” se hacen por regla general cuando hay pocas personas en la vivienda, por lo que se considera que previamente han vigilado el lugar y saben los movimientos de sus residentes, por lo tanto actúan sin temor alguno.

Lo ocurrido a una familia y a una empresa cuando unos sujetos con vestimenta de policías los robaron, es una llamada de atención para recelar de los desconocidos, así lleguen uniformados, ya que resulta difícil dar con ellos, como lo acreditó el director de la corporación municipal de la capital, Antonio Martínez Romo, al concretarse a sugerir a los habitantes que los identifique por las insignias que por obligación deben portar.

“El policía real tiene características especiales y cuando esté en horario de trabajo debe estar perfectamente uniformado; trae la fornitura y arma reglamentada por la Secretaría de la Defensa Nacional, también trae un arreglo de pelo y se puede detectar cuando uno es operativo o sólo está usando la imagen de una corporación policial para realizar actividades ilícitas”, explicó el funcionario.

La experiencia vivida en ambos casos debe servir para exhortar a los aguascalentenses para que tengan mucho cuidado de a quién le franquean las puertas de su domicilio o negocio, ya que hay personas tan astutas que se hacen pasar por técnicos en la reparación de aparatos y los cuales no pueden ser fácilmente transportables, por ende es necesario que el versado acuda a la casa y es cuando aprovechan para asaltar, o darse cuenta de cómo pueden ingresar más tarde.

Los tiempos de la afabilidad en los demás ya son cosa del pasado, por lo que no se debe dejar entrar a cualquier persona que asegure va de parte de tal o cual dependencia pública o empresa, sin que se haya solicitado su presencia. Es mejor ser cauteloso a sufrir momentos desagradables, que incluso pone en riesgo el propio físico y el de sus allegados.

Así que “mucho ojo” antes de dejar pasar al hogar o empresa a un hombre o una mujer desconocido.

OBEDIENCIA TOTAL

Aunque es algo que se presenta en cada proceso electoral, lo que se vive actualmente va más lejos, al haber corporativos que ya no se conforman con plantear sus puntos de vista para que candidatos y candidatas los consideren en su programa, sino que exigen que los incluyan y de no hacerlo los amenazan con aplicarles un “marcaje” personal y dejarlos en evidencia de que son  “enemigos” de la sociedad, por lo que no son dignos de representarla.

Colectivos de todos colores y procedencias actúan de manera inflexible, al suponer que los políticos son seres inferiores y por lo mismo necesitan tutelaje, exigiéndoles someterse a sus disposiciones. Unos se atribuyen la representación de todos los electores, al citar que si no se sujetan a la llamada “ley 3de3” no recibirán votos, cuando la realidad es que los ciudadanos no necesitan que otros piensen por ellos, por lo que con plena libertad podrán dar o negar su apoyo a los aspirantes, o de plano abstenerse de ir a la casilla.

Otros demandan acatamiento absoluto a la creencia religiosa que profesa la mayoría y que quienes lleguen a los congresos federal y estatal se comprometan a que promoverán la modificación a la Constitución General de la República.

Hay quejas de algunos protectores de animales porque no escuchan sus reclamos, principalmente que se castigue con penas más severas el maltrato, abandono o mala atención a esos seres, además que se destine espacios públicos suficientes para su distracción y que puedan pasearlos sin problema alguno.

Miembros de la comunidad gay demandan mayor protección de las autoridades, por lo que exigen a los postulantes a senadores y diputados que impulsen leyes que salvaguarden sus derechos y se sancione rigurosamente el ataque verbal o físico de que son objeto.

Los empresarios pretenden que se reduzca el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y regresen las distintas deducciones fiscales, al mismo tiempo se tenga mayor flexibilidad para la contratación y permanencia del personal. De manera paralela las “outsourcing” esperan su inclusión en la legislación federal del trabajo, para tener manga ancha en el manejo discrecional de la nómina.

A nivel gubernamental, estados y municipios no cesan de exigir mayor reparto de la bolsa nacional, al calificar como ilógico que la Federación se quede con el 80%, en tanto los ayuntamientos que cobran el Derecho de Alumbrado Público (DAP) buscan que se eleve a rango reglamentario con lo que obligarán a la totalidad de los ciudadanos a pagarlo, principalmente a las grandes firmas que son las más renuentes a rendirse.

Cada grupo tiene particularidades que deben ser escuchadas y de no ser así blanden el ultimátum que se convertirán en adversarios sin concesión, dispuestos a empujar el voto en contra de quien no se comprometa a trabajar por la modificación del entramado legal.

Bajo este marco, habrá postulantes que acepten someterse a esas y otras pretensiones, y eventualmente les sirva para ganar, pero lo que debe quedar muy claro es que aún cuando hagan público su compromiso no significa que lo van a cumplir, ya que las reformas legales dependen de la votación que por mayoría se tenga en las cámaras de Senadores y Diputados y en la Legislatura local, por lo que al final de día no será su culpa si no pudieron cumplir.

SIGUEN LOS FRAUDES

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) previene a la población de los correos apócrifos, que son enviados por defraudadores para hacerse de información que luego utilizarán para vaciar las cuentas electrónicas. El aviso se hizo debido a que en plena etapa de declaración anual y de las respectivas devoluciones para los contribuyentes que tienen saldo a favor, llega todo tipo de mensajes asegurando que hay una deuda con el fisco que debe ser regularizada a la brevedad y de no hacerlo se amenaza con proceder con el cobro judicial, que incluirá la cuenta de los honorarios profesionales y los costos que eso implica. Para comprobar los detalles de la supuesta deuda tributaria, el SAT pide checar los detalles en un archivo anexo. El comunicado señala a la letra: “¡Atento! El SAT no envía por correo electrónico archivos descargables  ni ligas activas, ¡no te dejes engañar!. Así que, en caso de recibir un correo como ese, debe ser eliminado inmediatamente. Cuide su información”.