Detrás de un osito de Pixy Bear hay valores como cooperación e unión, ideas que también son parte vital de la temporada navideña.
Y es que, esta iniciativa artesanal mexicana fue creada por Montserrat Collazo, diseñadora gráfica, con el objetivo de emprender un negocio propio que fuera capaz, también, de apoyar a mujeres que buscan superarse.
Así, actualmente fabrica osos de felpa con el apoyo de una quincena de costureras del pueblo de San Andrés Cuexcontitlán, Estado de México.
“Navidad es mi época preferida, me inspira y pienso que crear oportunidades de trabajo es parte de lo maravilloso del proyecto”, explica.
“En México hay mucho talento, somos un País creativo y hay que impulsar a las comunidades porque ellas son los que hacen el trabajo manual, todos debemos dar a conocer el verdadero valor del trabajo que realizamos, pues es de gran calidad y estética”.
La principal característica de los muñecos es que no tienen ojos, pues con ello enfatiza el valor de no juzgar a las personas y, en contraste, impulsa la idea de ver a los demás con el corazón. Además, eligió telas con colores, texturas y estampados que remiten a la temporada decembrina.
En los más de cuatro meses que tiene Pixy Bear de vida, la joven de 31 años ya ha vendido mil piezas y sus proyectos por temporada también crecen, pues decorará el árbol de Navidad de cinco metros de la Plaza San Lucas, en Los Cabos, Baja California.
Para ella, la actual generación de emprendedores mexicanos está reavivando el mercado y la sociedad, pues son una comunidad que se apoya constantemente.

¿SABÍAS QUÉ?
El ex Presidente de EU, Theodore “Teddy” Roosevelt se negó a dispararle a uno oso y un juguetero se aprovechó de eso para crear el “Teddy bear”.