Emplean a los abuelos de La Labor en Calvillo

Establecen una fábrica de trapeadores y escobas que da empleo a personas de la tercera edad en Calvillo. El párroco del templo de San Diego de Alcalá, en la comunidad de La Labor, Francisco Javier García Zavala, indicó que con ello busca que las personas adultas mayores se sientan útiles y cuenten con un ingreso seguro.

En entrevista para El Heraldo, el párroco comentó que ello forma parte de distintos proyectos de su fundación conocida como “Rayito de Esperanza”, que brinda empleo y apoyo a los enfermos renales.

“Comenzamos hace 6 años, abrimos primero dos tortillerías de harina, con lo cual damos trabajo a enfermos renales para que tengan Seguro Social. Luego abrimos dos purificadoras de agua y una papelería, todas «Rayito de Esperanza»”.

Tras el éxito que han tenido tales proyectos, el presbítero García Zavala decidió comenzar con una fábrica de escobas y trapeadores que brinde trabajo exclusivamente a personas de la tercera edad, para lo cual inicialmente, dan empleo a ocho trabajadores, cuyos productos serán ofertados en Calvillo, en Aguascalientes y en lugares circunvecinos.

“Apoyamos sobre todo a gente que se siente deprimida, que la sociedad ya no les da trabajo, entonces lo que estoy haciendo es juntando a las personas que necesiten o tienen alguna situación moral muy dura. Por ejemplo, hay una señora en Palo Alto a quien se le han muerto sus cinco hijos de cáncer, ella ya no puede moverse tanto, pero yo le llevo los palos de escoba, ella me los arma, y les pone la etiqueta y así más o menos ando buscando personas, de recursos económicos bajos o a veces tendrán hijos que los mantienen y se sienten solos”.

De esta forma, dijo que la idea es mantener esta fábrica para ayudar a los adultos mayores, y que las ganancias se puedan repartir entre ellos, para que se sientan útiles y protagonistas de su desarrollo, como actores activos de una sociedad.

“La idea es acercarlos y que ellos mismos se sientan dueños, ya habrá momento de juntarlos y de hacer un pequeño club con otra visión, porque la mayoría son enfermos o gente pobre. No pueden caminar o se sienten deprimidos”.