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Agencia Reforma

CIUDAD DEL VATICANO 09-Jun-2018 .-Hace tres años, el Papa Francisco emitió una encíclica que destacaba la crisis mundial planteada por el cambio climático y pidió una acción rápida para salvar el medio ambiente y el planeta.
Ayer, el Papa se reunió con grandes ejecutivos de compañías petroleras y les preguntó si habían recibido el mensaje.
“No hay tiempo que perder”, afirmó el Papa a representantes de British Petroleum, ExxonMobil, Statoil de Noruega y ENI de Italia, así como a científicos e inversionistas.
Francisco dijo que la transición a fuentes de energía más limpias “es un desafío de proporciones históricas” y advirtió que satisfacer las necesidades energéticas del mundo “no debe de destruir la civilización”.
El encuentro fue de dos días, pero las declaraciones de la primera jornada no fueron difundidas.
Aunque ayer felicitó a los ejecutivos por tomar en cuenta las repercusiones ambientales en sus planificaciones financieras, el Papa también advirtió sobre los riesgos de la continua exploración de reservas de combustibles fósiles.
Más de dos años después del Acuerdo de París, el Papa pidió “claramente” mantener la mayoría de los combustibles fósiles en el subsuelo e impulsar las energías limpias.
Para varios expertos la reunión del Papa sólo fue relaciones públicas para las petroleras, pero otros especialistas destacaron la creciente presión a estas empresas.
El mes pasado, por ejemplo, inversionistas con más de 10.4 billones de dólares publicó una carta en The Financial Times instando a la industria del petróleo a asumir su responsabilidad, ya que generan el 50 por ciento de las emisiones mundiales de carbono.