Alfredo González
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Un caos de dudas para contribuyentes, “empantanó” la operación de las primeras dos semanas obligatorias de la nueva factura electrónica versión 3.3, advirtieron especialistas contables.
Gustavo Leal Cueva, socio del despacho contable y fiscal Leal Benavides y Compañía, señaló que aun cuando el Servicio de Administración Tributaria (SAT) es el que tiene la estadística precisa, los contadores han detectado en el 100 por ciento de sus clientes problemas para facturar.
“El riesgo de un colapso en los sistemas de pagos es latente, porque si una empresa no factura esta imposibilitada a cobrar por sus productos y servicios, lo que podría paralizar la economía”, sentenció.
“El esquema empezó empantanado, o entrampado, y no marcha como se esperaba”.
Esta nueva versión 3.3 del Certificado Fiscal Digital por Internet (CFDI) arrancó de manera obligatoria desde el pasado 1 de enero y estableció una serie de requisitos adicionales a incluir en la factura, entre los que destaca la identificación de productos y servicios con claves contenidas en catálogos del SAT.
“El 100 por ciento de los contribuyentes ha tenido problemas de diferente índole con la nueva factura, por ejemplo , con la identificación de productos, con las claves de catálogo”, afirmó.
“Pero en cuanto a la emisión de la factura diría que es un 20 por ciento al menos, 2 de cada 10, que no han podido emitir una factura en la nueva versión al día de hoy”.
Juan de León Cantú, presidente de la Comisión de Contabilidad Electrónica y Medios Electrónicos del Instituto de Contadores Públicos de Nuevo León, coincidió en que un problema para facturar, son los errores que marca el sistema de cómputo de los Proveedores Autorizados en Certificación (PACs).
“Hay tantas dudas y problemas que el personal disponible de los Proveedores Autorizados en Certificación (PACs), para dar soporte técnico a los contribuyentes en el timbrado de facturas, está totalmente saturado”.
Antonio Rodríguez , vicepresidente de relaciones y difusión del Instituto de Contadores Públicos de Nuevo Leon, advirtió que los programadores y técnicos de desarrollo de los PACs y de las casas de software, también están rebasados por el enorme cúmulo de dudas de los contribuyentes.
Leal Cueva estimó que incluso el propio SAT fue rebasado en su capacidad de atención, a grado tal que en los primeros días hábiles de 2018, muchas de las formas para poder cumplir con la facturación electrónica siguen en evolución.
De León dijo que el SAT sigue modificando conceptos de los catálogos.